La cultura científica en la Mesopotamia antigua es, probablemente, una cultura eclipsada por la monumentalidad de las construcciones egipcias que aún perviven y, desgraciadamente un tanto desconocida por el gran público. La ciencia en Mesopotamia era bastante más desarrollada que la egipcia, como lo confirman sus aportaciones a la ciencia actual.

En el campo de las Matemáticas no podría “elementarse” como lo hizo Euclides todo el equipaje matemático  sin la existencia de tal equipaje, en el que la mayoría de maletas eran de origen mesopotámico.

En Mesopotamia se erige la matemática como la ciencia que encauza los elementos vitales de toda sociedad organizada de su tiempo: La producción agrícola (Agricultura) lo que obliga a la necesidad de conocer los cielos (Astronomía), la medida del tiempo,…  la contabilidad del estado (Economía) –de ahí nuestro término estadística- y las construcciones (Arquitectura) de todo tipo.

Fueron los sumerios los que sentaron las bases de la matemática que se construyó bajo el primer imperio babilónico – tiempo de Hammurabi- desde 1800 a 1530 aprox. ; esta producción matemática serían los cimientos de la matemática racional que se construye en Grecia.

Plimpton:

Plimpton 322 es una tablilla de barro de Babilonia, que destaca por contener un ejemplo de las matemáticas babilónicas. Tiene el número 322 en la colección GA Plimpton en la Universidad de Columbia. Esta tableta, se cree que fue escrita cerca de 1800 a. C., tiene una tabla de cuatro columnas y 15 filas de números en escritura cuneiforme de la época.

Plimpton 322 es una tablilla de barro de Babilonia, que destaca por contener un ejemplo de las matemáticas babilónicas. Tiene el número 322 en la colección GA Plimpton en la Universidad de Columbia. Esta tableta, se cree que fue escrita cerca de 1800 a. C., tiene una tabla de cuatro columnas y 15 filas de números en escritura cuneiforme de la época.

Esta tabla muestra lo que ahora se llaman ternas pitagóricas, es decir, números enteros a, b, c que satisfacen \scriptstyle a^2+b^2=c^2 . El contenido principal de Plimpton 322 es una tabla de números, con cuatro columnas y quince filas, en notación sexagesimal babilónica. Otto E. Neugebauer (1957) aboga por una interpretación de Teoría de Números, señalando que esta tableta provee una lista de (pares de números que conforman) ternas pitagóricas. Por ejemplo, la línea 11 de la tabla se puede interpretar como la descripción de un triángulo con el lado corto de 3/4 y la hipotenusa 5/4, que forma el lado: relación hipotenusa de la familiar (3,4,5) del triángulo rectángulo. Si p y q son dos números primos entonces \scriptstyle ( p^2 - q^2,\, 2pq,\, p^2 + q^2 ) forma una triple pitagórico, y todos los triples pitagóricos se pueden formar de esta manera o como múltiplos de una triple formó de esta manera.

A grandes rasgos pasemos a glosar algunas de estas aportaciones:

Puede decirse que Babilonia fue el pilar del antiguo orden cósmico. Es la mesopotámica la cultura que establece las primeras leyes que permitieron ordenar los cielos con el establecimiento de las constelaciones. En Mesopotamia se inaugura por vez primera la Astronomía observacional  con la Matemática como herramienta calculista de primer orden.

Los dos pilares de la “ciencia de los astros” son dos de los textos más importantes de la historia de la Astronomía, fueron redactados entre los milenios II y I a.J.C.: el Mul-Apin y el Enuma Anu Enlil. Básicamente, en ellos se establecen las Tablas del Cielo y los llamados Caminos de la Luna, donde se establecen en este último las dieciocho constelaciones mesopotámicas que más tarde fueron reducidas a doce generándose el llamado Zodiaco (rueda de animales) para los griegos.

En resumen, se conoce que midieron con precisión el mes y la revolución de los planetas.

La observación más antigua de un eclipse solar procede también de los babilonios y se remonta al 15 de junio del 763 a.C. Los babilonios calcularon la periodicidad de los eclipses, describiendo el ciclo de Saros, el cual aún hoy se utiliza. Construyeron un calendario lunar y dividieron el día en 24 horas. Finalmente nos legaron muchas de las descripciones y nombres de las constelaciones.

En otro orden de cosas, podríamos destacar las siguientes aportaciones y conocimientos matemáticos:
• Acercamiento al sistema posicional sin llegar a conseguirlo del todo. No utilizaban el cero.
• Sistema de numeración sexagesimal, que hoy aún utilizamos, en la medida del tiempo, en la división en grados de una circunferencia,…

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• Fracciones sexagesimales. Con ellas, por ejemplo, calcularon un valor para la raíz cuadrada de 2 de 1,414222, que difiere del verdadero valor en 0,000008.
• Conocían las operaciones fundamentales.
• Resolvieron problemas algebraicos, ecuaciones cuadráticas, cúbicas.
• Conocían las ternas pitagóricas, lo que se evidencia en la famosa tablilla de Plimpton 322.
• Áreas de polígonos y una geometría aritmetizada.
• Otros.
En este clip presento, como digo de antemano, un muy breve resumen y una anécdota: el cálculo de la raíz cuadrada. Como siempre puede verse a pantalla completa en HD 720P.

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