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Hedy Lamarr, Viena 1914-Orlando 2000.

Hedy Lamarr, Viena 1914-Orlando 2000.

En octubre del pasado año escribí una entrada sobre Ada Lovelace, donde dejaba entrever el acierto o no de considerarla como la mujer que mejor representaba a la mujer científica, dejando sin contestar algunas preguntas al final del post que paso a recordar: ¿Pueden considerarse a Charles Babbage y Ada Lovelace pioneros de la Informática Moderna?, ¿Es Ada Lovelace el nombre más representativo de la mujer científica para asociarla al día de la mujer científica y tecnóloga?…

Con esta nueva entrada pongo en sociedad (científica) a otra mujer que, en mi opinión, aportó bastante más al mundo de la tecnología actual que la propia Ada Lovelace, ella es Hedy Lamarr la que fuera considerada más bella actriz y dama del “glamour” más exquisito durante más de dos décadas.

Hedy Lamarr

Actriz, inventora e ingeniera en telecomunicaciones austríaca. Es conocida como “la mujer más preciosa en la historia del cine” y también como la inventora de la primera versión del espectro ensanchado.

Hedwig Eva Maria Kiesler nació el 9 de noviembre de 1914 en Viena, Austria hija de Emil Kiesler, un director del Banco de Viena y Kiesler Getrude, un concertista de piano. Después de su nacimiento, sus padres decidieron no tener más hijos y su madre Gertrude “Tilly”, renunció a su carrera de concertista de piano sólo para dedicarse exclusivamente al cuidado y formación de su hija, y su padre, a pesar de estar muy ocupado como director bancario, dedicó a su hija tiempo suficiente para hacer numerosos viajes con ella y adentrarla en el mundo de la riqueza del que se rodeaba por su pudiente posición económica y social. Su familia era muy rica.

Hedy comenzó sus estudios a la edad de cuatro años. Tuvo profesores particulares que le enseñaron varios idiomas, hablaba y escribía correctamente inglés, alemán, francés e Italiano tomó clases de piano y ballet.

Hedy Lamarr, Viena.

Hedy Lamarr, Viena.

Empezó a estudiar ingeniería con 16 años  pero tres años después abandonó sus estudios  y comenzó a trabajar en un teatro de Berlín con el famoso director Max Reinhardt. Hedy pronto desarrolló una gran pasión por el teatro, pero sus padres no lo sabían. Convenció a sus padres para que la dejasen ir a estudiar a Berlín, y aprobaron su petición. Un día, logró entrar en un ensayo de la escuela dramática Max Reinhardt, ella inmediatamente llamó la atención al propio Reinhardt, que se quedó tan impresionado con su belleza que le pidió que actuara con un pequeño papel de su producción teatral. Este, puede decirse, fue el primer paso de Hedy para entrar en el mundo del teatro y la carrera de cine. Sin embargo, el tiempo que pasó en Berlín no fue todo lo bien que ella esperaba, sufría de nostalgia y de mala gana tuvo sus primeros romances, siempre de admiradores de su belleza, asi las cosas, decidió volver a su casa en Viena.

En la ópera

En la ópera vienesa.

En Viena, continuó su carrera de actriz, apareciendo por primera vez en la pantalla en la producción de director Georg Jacoby “Geld auf der Strasse (1930)”, interpretando un pequeño papel de una chica joven en un club nocturno. Trabajó en varias producciones teatrales en Viena, de “Sissi” de Noel Coward “Vidas privadas”. Su formación teatral adquirida en Berlín parecía le estaba viniendo muy bien para sus fines. Todos sus representaciones teatrales recibieron buenas críticas. Durante los años 1931 – 1932, Hedy hizo varias películas, delas que destacamos:”Die Blumenfrau von Lindenau (1931)”, “Die des Herrn DE Koffer (1931)” y “El hombre kein Geld braucht” (1932). Sin embargo, fue el año 1933, el que marcó uno de los mayores hitos de su carrera. Fue entonces, con 18 años,  cuando conoció al director Gustav Machatý, quien más tarde llegó a proponerle interpretar el personaje femenino principal de su próxima película “Symphonie Der Liebe” o “Ekstase”. Ella aceptó sin saber que ésta sería la película más polémica de su vida y que más la marcaría.

Éxtasis

Éxtasis

El rodaje de la película Éxtasis incluía una secuencia de 10 minutos en que la protagonista debía atravesar desnuda la floresta de un bosque hasta sumergirse en un lago. El director le había prometido que las cámaras la tomarían de lejos, desde el alto de una colina, con una imagen esfumada. Hedwig Kiesler después de algunas dudas aceptó, pero su cuerpo fue captado con teleobjetivo y apareció en pantalla a pocos metros de distancia. Después tuvo que interpretar la expresión de un orgasmo mientras el actor Aribert encima de ella la besaba. En esta escena el director solo consiguió un resultado aceptable apostándose debajo de la pareja y pinchándole las nalgas a la chica con un alfiler, de forma que el dolor le liberara un grito y un espasmo en el rostro que el espectador confundía con el éxtasis. Este orgasmo la hizo mundialmente famosa.

Escena en Éxtasis

Escena en Éxtasis

Imágenes de su cara en la escena orgásmica.

Imágenes de su cara en la escena orgásmica.

Detalle de una de sus caras.

Detalle de una de sus caras.

Fritz Mandl Hedy, un fabricante importante de armas y municiones, era amigo y proveedor de municiones, de aviones de combate y de sistemas de control de Adolfo Hitler y de Benito Mussolini durante la ocupación de Abisinia la actual Etiopía. (Hedy Lamarr siempre recordó que Hitler fue casi el único que le besó con delicadeza la punta de los dedos en aquellos salones donde esta inquietante judía se movía en los años treinta).

Hitler/Mussolini

Hitler/Mussolini

Fritz, su marido,.. Obsesionado por su belleza pidió la mano a su padre para casarse, aunque, de hecho “la compró mediante una descarga erótica de joyas y oro macizo”.

Su boda

Primer matrimonio de Hady Lamarr

Éxtasis pasó por el festival de Venecia, se estrenó posteriormente en Viena, ante un público cuajado de personalidades. En el patio de butacas estaban los padres de la estrella y Fritz Mandl, su flamante marido. Cuando empezó la proyección ninguno de ellos daba crédito a lo que veían sus ojos.

A partir de ese día su marido encerró a Hedwig en casa bajo llave que guardaba la criada, solo permitía que se bañara en su presencia y cuando no la llevaba de fiesta, a las reuniones sociales donde la exhibía como una pieza de caza, la dejaba atada al pie de la cama como a una perra.

En sus años de reclusión marital (1)

En sus años de reclusión marital (1)

(2)

En sus años de reclusión marital (2)

Durante los dos años que duró su soledad o casi secuestro, aprovechó para reemprender los estudios de ingeniería que había dejado. Mandl Hedy impidió  su carrera como actriz y en su lugar, la llevaba a reuniones donde pudo rodearse con los técnicos en armamento más importantes de la época.

Hedy Lamarr

Hedy Lamarr

Utilizando  su ingenio para sonsacar a los clientes y proveedores de su marido los pormenores e información de la tecnología armamentística del momento; en esas reuniones de manera, podemos decir “secreta”,  apuntaba las informaciones que obtenía en su formidable cabeza, adquiriendo un alto nivel de conocimiento de la tecnología punta de aquél tiempo, y basándose en la tecnología que se desarrollaba por entonces conocida por Spectrum Codificación, comenzó a madurar lo que posteriormente patentó en Estados Unidos: “El espectro expandido”.

Hedy Lamarr o el Glamour

Hedy Lamarr o el Glamour

Para poder huir de su secuestro, tuvo que seducir y acostarse con la criada que la vigilaba, quien le ayudó a escapar del palacio mientras su marido estaba de viaje. Llegó a París en coche, con un solo vestido, con los bolsillos llenos de joyas, perseguida por los guardaespaldas de su marido.

Consiguió ocultarse hasta llegar a Londres, allí conoció y sedujo al productor de la Metro Louis B. Mayer, embarcándose con él en el trasatlántico Normandie rumbo a Nueva York. Louis B. Mayer, la protegió y la convirtió en una estrella, la seducción fue de tal calibre que bajó del barco con un contrato por siete años con la Metro. Ambos deciden cambiar el nombre de la actriz tomando el apellido de la actriz de los años veinte Barbara Lamarr, actriz del cine mudo muerta en 1926 por una sobredosis de drogas, de la que estuvo enamorado Louis B. Mayer.

Hedy Lamarr

Hedy Lamarr

Comienza así, una nueva vida como actriz.

Hedy Lamarr

Hedy Lamarr

Empezó a destacar en Hollywood, tras breves inicios, con Lady of the Tropics (1939), y con I Take This Woman (1940). Hedy Lamarr trabajó entre otros con King Vidor (Camarada XCenizas de amor), Jacques Tourneur (Noche en el alma, 1944), Robert Stevenson (Pasión que redime, 1947) y Cecil B. DeMille (Sansón y Dalila, 1949). No tuvo, sin embargo, demasiado éxito al elegir sus películas en otras ocasiones. De todos modos éstas fueron bastante numerosas, pues hizo una treintena a lo largo de su carrera.

Hedy Lamarr o el glamour.

Hedy Lamarr o el glamour.

Filmografía:

“Entertaining the Troops” (1989)
“That’s Action” (1977)
“The Love Goddesses” (1965)
“The Female Animal” (1957)
“The Story of Mankind” (1957)
“I Cavalieri dell’illusione” (1954)
“L’Amante di Paride” (1953)
“My Favorite Spy” (1951)
“Copper Canyon” (1950)
“A Lady Without Passport” (1950)
“Samson and Dalilah” (1949)
“Let’s Live a Little” (1948)
“Dishonored Lady” (1947)
“The Strange Woman” (1946)
“Her Highness and the Bellboy” (1945)
“Experiment Perilous” (1944)
“The Conspirators” (1944)
“The Heavenly Body” (1943)
“Show Business at War” (1943)
“Tortilla Flat” (1942)
“Crossroads” (1942)
“White Cargo” (1942)
“Come Live with Me” (1941)
“Ziegfeld Girl” (1941)
“H.M. Pulham, Esq.” (1941)
“Boom Town” (1940)
“Comrade X” (1940)
“The Miracle of Sound” (1940)
“I Take This Woman” (1939)
“Lady of the Tropics” (1939)
“Algiers” (1938)
“Ecstasy” (1932)
“Die Koffer des Herrn O.F.” (1931)
“Die Blumenfrau von Lindenau” (1931)
“Man braucht kein Geld” (1931)
“Geld auf der Straße” (1930)

Hedy Lamarr, años 40.

Hedy Lamarr, años 40.

Cecil B. DeMille siempre dijo de ella que fué una de las actrices más versátiles con las que había trabajado, que era disciplinada, puntual y una belleza poco común en el cine que él filmaba. También apuntó el maestro que, Hedy Lamarr conseguía sin proponérselo eclipsar el colosalismo, el espectáculo y el colorido que sus films desprendían, bastaba con uno solo de sus primeros planos para derribar los cimientos del más cuidado decorado.

Hedy Lamarr

Hedy Lamarr

La belleza de esta actriz poseía unos cánones entre Vivien Leigh y Ava Gardner, sin parecerse a ninguna de la dos. Hedy tenía una enorme personalidad, propia de los grandes rostros que invadieron el cine de aquella época. Y sobre todo instaló el canon del glamour.

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Hedy Lamarr

No tuvo suerte eligiendo guiones, rechazó el papel de protagonista en Luz de gas y en Casablanca, error que nunca se perdonó. También estuvo a punto de rodar Lo que el viento se llevó. Entre 1940 y 1957 trabajó en multitud de películas, pero el papel por el que siempre será recordada es por la interpretación de Dalila en la película bíblica Sansón y Dalila, rodada en 1949. Dedicó más de 17 años a la gran pantalla, que compatibilizó con sus estudios de telecomunicaciones en la ayuda al gobierno estadounidense.

Hedy Lamarr

Hedy Lamarr

Lamarr tenía un profundo rencor por el régimen nazi, así que ofreció al gobierno de los Estados Unidos toda la información confidencial que disponía gracias a los contactos de su ex-marido.

George Antheil (1900-1959).

George Antheil (1900-1959).

A mediados de 1940, Hedy conoce al compositor vanguardista George Antheil (1900-1959). Eran vecinos, pero se vieron por primera vez en una fiesta organizada por una amiga común, Janet Gaynor, a la que le pidió que se lo presentase, un espíritu bohemio del que se enamoró inmediatamente. Un artista que también había escandalizado Europa, estableciéndose en París en 1923 donde conoció, entre otros, a James Joyce, Ezra Pound (quien le dedicó el panegírico Antheil y su Teoría Armónica en 1927), Man Ray, Pablo Picasso,..y que en 1924 escribe la banda sonora para la película Ballet Méchanique concebida por el dadaísta francés Fernand Leger, una banda sonora donde hace intervenir a 16 pianolas sincronizadas, hecho que será clave en la historia del invento de Hedy Lamarr. En este enlace puede verse la película: Le Ballet Mécanique (1924, Fernand Leger).

George Antheil, 1932.

George Antheil, 1932.

Fue también columnista del Esquire Magazine, donde publicó temas sobre el romance y la endocrinología. El polifacético pianista hasta escribió un libro sobre ese tema. Hedy no estaba interesada en las habilidades pianísticas de Antheil sino en las endocrinológicas, pues quería agrandarse los senos. Por supuesto, que Antheil no tenía la menor idea de cómo resolver ese problema, en especial porque los implantes no habían sido inventados todavía. Por tanto, las conversaciones entre ambos se centraban en las armas, sobre las cuales Hedy tenía amplios conocimientos.

Hedy Lamarr

Hedy Lamarr

Tras dejarle su número de teléfono escrito con lápiz labial en el parabrisas de su coche, descubrieron que aparte de las hormonas que les llevaron a enamorarse compartían una pasión común: la Segunda Guerra Mundial. Antheil, que había trabajado de joven como inspector de municiones, acababa de perder a un hermano en el mar Báltico en el transcurso del ataque soviético a Finlandia.

Hedy Lamarr

Hedy Lamarr

Una de las principales preocupaciones de la opinión pública respecto al conflicto, como manifestaría en una entrevista años más  tarde, era el desequilibrio con que, más allá del Atlántico, combatían las aviaciones británica y germana. Así, mientras los aparatos ingleses entraban en territorio enemigo apenas habían abandonado la base y cruzado el canal, los aviones alemanes podían sobrevolar su propio territorio durante cientos de millas antes de llegar a la zona del conflicto.

Bomardero Heinkel 111H

Bomardero Heinkel 111H

A pesar de todo, Hedy no se desanimó y continuó dándole vueltas a alguna de las ideas que le rondaban por la cabeza. Hedy intuía que la fabricación de un misil teledirigido podía suponer una nivelación de la balanza, solución que el ejército americano no se atrevía a acometer, según algunos testimonios, por miedo a que las señales de control fueran fácilmente interceptadas o interferidas por los efectivos nazis.

Hedy Lamarr

Hedy Lamarr

Una tarde, mientras estaba sentada al piano con George Antheil, Hedy tuvo la idea de aplicar alguna de las técnicas musicales de George al control remoto de los misiles de guerra (las distintas versiones difieren sobre este punto, habiendo quien sitúa la anécdota del piano más adelante, cuando Hedy y George resuelven aplicar la técnica de los rodillos). Una radioseñal emitida a una determinada frecuencia por las tropas americanas para controlar un torpedo podía ser fácilmente interceptada y bloqueada por el ejército alemán. ¿Por qué no emitir entonces a distintas frecuencias, una en cada intervalo de tiempo, y según una secuencia que pudiera variar en cada ocasión? La idea que sedujo a Hedy, fue la de inventar algún dispositivo que anulara la capacidad de interceptación de esas señales. La idea, que era imple, requería sin embargo una solución práctica. Para ello En los ratos que ella y Anthail pasaban juntos, Anthail le explicó la dificultad que tuvo para mantener (sincronizar) al mismo tiempo tocando a los 16 pianos usado en su obra de Ballet  Méchanique, sin que las notas de uno coincidiera en tiempo con la de otro. La solución estaba en usar tarjetas perforadas.

Boceto (1)

Boceto (1)

Hedy y George, que pasaban largas veladas sentados en la alfombra del recibidor de la mansión de Hedy simularon distintos ingenios con cerillas y una cajetilla de plata, diseñaron un dispositivo inspirado en los rollo  perforados de las pianolas y en las cacofonías de alguno experimentos musicales de George. Así como los cilindros perforados de las 16 pianolas se sincronizaban en la obra Ballet  Méchanique de Antheil, los dos inventores diseñaron su sistema para utilizar 88 frecuencias que contienen el mismo número de claves existentes en las pianolas.

Boceto (2)

Boceto (2)

En el diseño final sendos rollos perforados eran incorporados a las estaciones de emisión y recepción, que podían así sincronizar y conmutar sus frecuencias (en inglés, frecuency hopping) de acuerdo con las instrucciones inscritas en los rollos.

De este modo, cualquier intruso que intentara interceptar (o interferir) la señal no podría detectar más que un extraño ruido, perfectamente comprensible, sin embargo, para aquellos que tuvieran en su poder los rollos perforados con la precisa información de la secuencia acordada en cada caso. El 11 de Agosto de 1942, fecha en la que los Estados Unidos habían ingresado definitivamente en el conflicto, la patente era registrada en Washington con el número de serie 2.292.387, Y poco más tarde, cedida al ejército norteamericano. En las imágenes que la documentan puede leerse la inscripción H.K Markey et al . Las iniciales H.K. son las de Hedwig Kiesler (Hedy Lamarr), siendo Markey su apellido de casada de la época. Poco tiempo después, elide Octubre de ese mismo año, aparecía en el New York Times la primera mención pública del invento, a pesar de lo cual, y aunque nadie puso en duda el interés y relevancia del ingenio, las autoridades de la época no consideraron la posibilidad de su realización práctica debido a impedimentos tecnológicos.

Página del New York Times anunciando el invento.

Página del New York Times anunciando el invento.

El primer uso conocido de dicha patente se tiene en la crisis de los misiles de Cuba.

El motivo de la tardanza era el necesario paso de un sistema mecánico a uno electrónico. Dicho paso fue realizado en 1957 por Sylvania Electronics y es de agradecer que el equipo de ingenieros reconoció en su totalidad la patente de Lamarr.

En la crisis de los misiles de Cuba,  se usó con este sistema el control remoto de boyas rastreadoras. La misma técnica se incorporó en alguno de los ingenios utilizados en la guerra de Vietnam y, más adelante, en el sistema estadounidense de defensa por satélite (Milstar) hasta que en la década de 1980 el sistema de espectro expandido vio sus primeras aportaciones en ingeniería civil.

Este sistema de espectro expandido y salto de frecuencia que inventó Hedy Lamarr es el que se usa hoy día de forma habitual en microchips y placas base de ordenador, teléfonos u otros dispositivos inalámbricos, móviles, buscas, etc. y en comunicación en general. Sin este invento no sería posible la telefonía ni Internet tal como la conocemos. Así, con la irrupción masiva de la tecnología digital en la actualidad, la conmutación de frecuencias pudo implantarse en la comunicación de datos WIFI, Bluetooth y 3G.

Hedy Lamarr

Hedy Lamarr

Al igual que muchas otras actrices de la época, Hedy se unió a las caravanas artísticas organizadas desde Hollywood, entreteniendo a las tropas y vendiendo bonos de guerra a cambio de besos. Fue proclamada la mejor vendedora de bonos de guerra, con el récord de 7 millones de dólares en una sola noche. Hedy recolectaría un total cercano a 25 millones de dólares en dichas caravanas artísticas donde era besada por los soldados.

Hedy Lamarr

Hedy Lamarr

Como recompensa a la trascendencia de su proyecto inicial, y por iniciativa y empeño de David Hughes (investigador él mismo y animador de una serie de proyectos que en el seno de la Natural Science Foundation de EE.UU. han empleado técnicas de hopping), la Electronic Frontier Foundation otorgó el prestigio o EFF Pioner A ward a Hedy Lamarr y, a título póstumo, a George Antheil en una ceremonia celebrada en San Francisco el12 de Marzo de 1997 a la que asistió, en representación de la actriz (que por entonces vivía recluida en Miami), uno de sus hijos, Anthony Logan (un comerciante orgulloso del ingenio de Hedy y dedicado precisamente al negocio de la telefonía.)

No fue éste el único reconocimiento oficial. En 1997 Lamarr y Antheil recibieron también el Bulbie Gnass Spirit of Achievement Award, así como una distinción honorífica concedida por el proyecto Milstar. Un año más tarde, en Octubre de 1998, Hedy recibió en Viena (su ciudad natal) la medalla Viktor Kaplan otorgada por la Asociación Austriaca de Inventores y Titulares de Patente. Finalmente, en el verano de 1999, el Kunsthalje de Viena organizó un proyecto rnultimediático, que incluía una retrospectiva de su carrera cinematográfica, en homenaje a una de las actrices e inventoras más singulares que ha conocido el siglo. Según se dice, cuando le comunicaron a Hedy la concesión del premio de la EFF, ésta se quedó impertérrita y exclamó, escuetamente: «it’s about time». Ya era hora.

Cartel del documental dedicado a ella

Cartel del documental dedicado a ella

Para presevar la memoria de su madre como inventora, Anthony Logan filmó con Georg Misch la cinta “Llamando a Hedy Lamarr” (Calling Hedy Lamarr), documental en el que se sugiere que ella era una espía; al periodista Colin Todhunter del Herald en Los Ángeles, expresó:

“Me siento muy orgulloso por la tecnología que ella inventó, bastante más que por su carrera como luminaria cinematográfica pues esta faceta de actriz le arruinó la existencia de muchas maneras. Hedy sintió que el tiempo le había dado la razón a su invento, en este sentido, ella se adelantó 20 años a su tiempo…”

“Sin embargo, la muerte le impidió contemplar los alcances de la alta tecnología y ya no pudo atestiguar el impacto logrado con los dispositivos electrónicos inalámbricos WiFi. Sentía una fuerte satisfacción de que su invento pudiera aprovecharse en metas útiles, perdurables y profundas… Le agradaba ser atractiva por su inteligencia y estaba muy consciente de que la belleza es una cosa efímera.”

Hedy Lamarr

Hedy Lamarr

La estrella solía afirmar: “Cualquier chica puede ser glamourosa. Lo único que tienes que hacer es quedarte quieta y parecer estúpida.”

“La mujer más hermosa de Europa”, como la bautizara originalmente el cineasta Max Reinhardt en 1931, fue retratada en libros biográficos por su fulgurante trayectoria cinematográfica de 30 a 40 cintas entre 1931 y 1989, salpicando el recuento con jugosos detalles de sus seis matrimonios. Hedy afirmaba: “Tengo que dejar de casarme con hombres que se sientan inferiores a mí. En algún lugar debe haber un hombre que pueda casarse conmigo sin sentirse inferior. Necesito un hombre que sea inferior superior.”

Hedy Lamarr

Hedy Lamarr

Al acercarse la década de los sesentas e ir muy a la baja su caché en candilejas, la actriz fue desechada por los productores de Hollywood tras haberse sometido a una cirugía plástica que arruinó la belleza de su rostro.

Hedy Lamarr, elegancia, glamour y genialidad.

Hedy Lamarr, elegancia, glamour y genialidad.

Se recluyó en soledad y murió pobre. En palabras de su hijo:

“Si Estados Unidos le hubiese pagado todos los derechos de la patente y las regalías por su gran invento, Hedy Lamarr se habría convertido en la mujer más billonaria del universo, por encima de Bill Gates.”

El Día del Inventor se celebra el 9 de noviembre (fecha de su cumpleaños), en su honor.

Yo, me he atrevido a realizar este pequeño clip como tributo a su genio a partir de su rostro, espero sea de vuestro agrado.