Baraka

Baraka, Ron Fricke, Magidson Film, 1992

El concepto de Baraka está ligado en la tradición sufí a la bendición divina y a la esencia vital que sostiene toda existencia. Este documental es una visión estética y filosófica espectacular de diferentes formas y niveles de relación del ser humano con los demás, con el mundo, con el universo, a través de imágenes rodadas en más de veinte países. Resulta especialmente interesante observar cómo se van estructurando los contenidos, el orden de ideas, los bloques de significado, sin ningún tipo de diálogo ni de texto escrito o hablado, salvo la palabra del título que lo abarca todo.

La potencia expresiva de esta película se fundamenta en unas proporciones muy cuidadas en la composición espacial de los encuadres y en las duraciones y velocidades de los planos. La lentitud equilibrada favorece una visión contemplativa, un ritmo hipnótico que fluye sobre una muy eficaz y sugerente banda sonora.

Otra visión la tomo del blog (click), la apunto:

Como una película que pasa ante nuestros ojos antes de morir, Baraka bien podría ser el retrato final de la humanidad. Un lazo entre naturaleza y civilización que nos indicara nuestro sitio en el universo. Mediante la cuidada unión de música e imágenes, sin palabras, la cinta cuenta una historia con la que cualquiera puede identificarse y torturarse, pues la crítica al desarrollo sin límites de la sociedad moderna es clara.

Sin embargo y justamente por eso, Baraka no consigue trascender su propio formato. Construir una narración emotiva de la evolución darwiniana es efectivo, sobretodo porque es un argumento potente a favor del ecologismo cuando la civilización muestra su lado más cruel. Pero cae en el simplismo de poner entre paréntesis todo lo que existe gracias a la sociedad y a su artificialidad. Querer solucionar el mundo de un plumazo es encantador pero ingenuo, porque acaba por generalizar tanto que ignora problemas muy graves.

Aunque sí hay en Baraka un intento de hacerse eco de cuestiones sociales como la dominación de la mujer, el abismo entre ricos y pobres o el absurdo de la guerra. Pero al final remite al tema renacentista de la igualdad ante la muerte y, de alguna manera, se desentiende. De todas formas, desde el principio queda claro que éste no es el objetivo de la película, ya que tanto los planos como la música nos trasladan a una atmósfera mucho más trascendental y a la vez más inconcreta.

El resultado es un retrato que nos recuerda nuestro pequeño papel en el cosmos pero que, sin querer restar mérito a la complejidad que ha alcanzado el ser humano, no acaba de convencer. Quizá porque su motivación no es ofrecer un argumento definido sino provocar un sentimiento a través de la exposición inocente de imágenes, un postulado propio del pure cinema con el que se identifica Fricke. Sin embargo, en estos casos es bueno recordar que en el cine, como en el periodismo, la inocencia y la objetividad son promesas difíciles de cumplir.

Desde mi punto de vista, no puedo apartarme de lo que Ron Fricke aporta al cine documental. Puede considerarse el padre del documentalismo más actual, maestro del Time Lapsed, genial fotógrafo aéreo; si vemos hoy a Jann Arthus Bertrand, estamos viendo a Ron Fricke pero con otros medios y otro tiempo.

En cualquier caso la catalogo de ¡Magistral!. Excelente vaya.

BARAKA – (integrale) from spirito intelligente on Vimeo.

Anuncios

Un comentario sobre “Baraka

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s