África. Tercer continente del mundo por extensión geográfica. Limita al norte con el Mar Mediterráneo, al oeste con el Océano Atlántico y al este con el Mar Rojo, el Océano Índico y Asia a través del canal de Suez. Aunque posee una superficie total de 30.272.922 kilómetros cuadrados (621.600 en masa insular), la cual representa el 22% del total terrestre, la población es de 910.844.133 habitantes, menos del 16%. El continente se organiza en 53 países, siendo todos ellos miembros de la Unión Africana, con excepción de Marruecos.

Historia

Se cree que el sur o el este de África es la cuna de la Humanidad y de allí proceden las sucesivas especies de Homínidos y Antropoides que dieron lugar a los seres humanos y que se han ido expandiendo por el resto de continentes, incluido el Homo Sapiens hace cerca de 190.000 años.

Según las últimas exploraciones paleontológicas y arqueológicas, los homínidos ya existían en África hace por lo menos 5 millones de años. La anatomía de su cráneo era similar a la de sus parientes cercanos, los grandes simios africanos, pero habían adoptado una forma bípeda de locomoción, la cual les otorgaba una ventaja crucial, pues les permitía vivir tanto en áreas boscosas como en la sabana en una era en la que África se estaba volviendo árida, con las sabanas superponiéndose a los bosques y selvas.

Hace unos 3 millones de años varias especies de homínidos del género Australopithecus habían surgido a lo largo del sur, este y centro de África. El siguiente gran paso evolutivo ocurrió hace aproximadamente 2 millones de años con la llegada del Homo Habilis, la cual se cree que fue la primera especie de homínido capaz de fabricar herramientas.

Hace 1,8 millones de años, el Homo Erectus apareció por primera vez en África y casi simultáneamente en el Cáucaso (Europa Oriental).

El registro de fósiles muestra que Homo sapiens pudo haber vivido en el sur y este de África hace al menos 100.000 y posiblemente 150.000 años. Hace unos 40.000 años comenzó la colonización de nuestro planeta por los seres humanos modernos con su expansión hacia fuera de África. Su migración es indicada por evidencias lingüísticas, culturales y genéticas.

Al final de la Edad de Hielo (alrededor de 10.500 a.n.e.), el Sahara se había convertido de nuevo en un fértil valle, y su población africana regresó del interior del continente y de las montañas costeras en el África subsahariana. Sin embargo, el clima cada vez más seco y cálido hizo que para el año 5000 a.n.e. la región del Sahara se fuera volviendo cada vez más árida. La población se desplazó fuera de la zona dirigiéndose hacia el valle del Nilo, donde crearon asentamientos permanentes o semipermanentes. Una recesión climática mayor ocurrió, disminuyendo las fuertes y persistentes lluvias en África central y oriental; desde entonces la condiciones secas han prevalecido en el este de África.

Según el historiador griego Heródoto (484 a.n.e), una expedición fenicia auspiciada por el faraón Necao (616 a.n.e.) circunnavegó el continente africano por primera vez.

Los orígenes del tráfico comercial entre el oeste y el centro de África y la cuenca mediterránea se pierden en la prehistoria. Los primeros relatos históricos datan de la antigüedad y cuentan de los nómadas que organizaban el comercio entre Leptis Magna y el Chad. Este comercio vivió su primer auge en el siglo I a.n.e. con el ascenso del Imperio romano. Sobre todo se comerciaba con oro, esclavos, marfil y animales exóticos para los juegos de circo en Roma en intercambio con bienes de lujo de Roma. De hecho es en esta época en la que se gesta el propio nombre de África. Tras la derrota de Cartago por Roma en la tercera guerra púnica se establece la provincia romana de África que abarcaría aproximadamente el Túnez actual. Fue una generalización territorial de la provincia lo que dio nombre a todo el continente. Una importancia crucial tuvo también la mayor utilización del camello a partir del Siglo I en el norte de África.

A partir del Siglo VII los árabes invaden el África del norte. El comercio caravanero y la expansión islámica alimentan el establecimiento de nuevas relaciones entre las “dos Áfricas”.

El Imperio Kanem-Bornu existió en África entre el Siglo XIII y la década de 1840. En su momento de mayor esplendor abarcó el área de lo que actualmente es el sur de Libia, Chad, noreste de Nigeria, este de Níger y norte de Camerún.

El Reino del Congo fue un estado situado en lo que actualmente constituye la zona norte de Angola, el enclave de Cabinda, la República del Congo y la parte occidental de la República Democrática del Congo. Su esfera de influencia abarcaba también a los estados vecinos.

Esclavitud

Con la llegada y conquista de América por parte de los europeos, se trazaron planes de expansión que exigían mano de obra barata. En un principio se esclavizó a los pueblos indígenas americanos pero las enfermedades que portaban los colonizadores, los malos tratos a los que eran sometidos y las masacres durante la colonización, pronto menguaron la cantidad de nativos.

Entre 1400 y 1900, el continente africano experimentó cuatro rutas simultáneas de trata de esclavos. La mayor y más conocida fue la transatlántica, por la que a inicios del siglo XV se embarcaron esclavos de África Occidental, central y oriental a las colonias europeas en el nuevo mundo. Las otras tres fueron la trans-sahariana, la ruta del Mar Rojo y la del Océano Índico.

En la primera, los esclavos eran llevados del sur del desierto de Sahara a África del Norte. En la segunda, los esclavos eran conducidos de tierra adentro hasta el Mar Rojo y transportados en embarcaciones al Medio Oriente y la India. En la tercera, los esclavos se llevaban de África Oriental a las costas del Índico y de allí embarcados al Medio Oriente, a la India o a trabajar en las plantaciones de las islas del Océano Índico.

Según el historiador británico Eric Hobsbawm la cifra de esclavos africanos transportados a América sería de un millón en el siglo XVI, tres millones en el XVII y durante el siglo XVIII llegaría a los 7 millones, permitiendo una enorme acumulación de capital de cara al desarrollo del capitalismo europeo durante la Revolución industrial.

Según evidencia histórica, la trata de esclavos es responsable del alarmante subdesarrollo africano actual. Investigaciones recientes reflejadas por Nathan Nunn, profesor asistente de economía en la Universidad canadiense de Columbia Británica, hasta julio de 2007, y de la estadounidense de Harvard desde entonces, en su libro “Efectos a largo plazo de la trata de esclavos de África“, de reciente aparición, sugiere que, de no haber existido el comercio de esclavos, la brecha que hoy existe entre el desarrollo económico promedio de los países actualmente llamados en vías de desarrollo y los de África, prácticamente no existiría.

Pesan sobre la conciencia mundial los 600 años de sufrimiento que dejaron la cacería y comercio de seres humanos que generó las cuantiosas riquezas de que se apropiaron las potencias coloniales de entonces, dejándole apenas subdesarrollo y miseria extrema a un continente mártir.

La trata de esclavos ha sido para el continente africano lo que hoy constituyen para todos los países del tercer mundo los males del intercambio desigual, el robo de cerebros, el cobro de la deuda externa y otras modalidades neocoloniales de esclavitud capitalista.

Colonialismo

Durante el Siglo XV Enrique el Navegante, hijo del Rey Juan I de Portugal, planeó adquirir territorio africano para Portugal. Bajo su inspiración y dirección algunos navegantes portugueses emprendieron una serie de viajes de exploración que resultaron en la circunnavegación de África y la colonización de una gran cantidad de zonas costeras.

La total repartición colonial de África por las potencias europeas, iniciada desordenadamente a partir del Siglo XVII tuvo lugar, aproximadamente, en 1885, con la Conferencia de Berlín y el comienzo de la Primera Guerra Mundial, época en la cual los imperios coloniales se extendieron más rápidamente en África que en cualquier otro lugar del mundo, si bien dos países,Liberia y Etiopía, consiguieron mantener su independencia.

Los protagonistas de esta primera fase de la colonización fueron, además de los militares, los misioneros y los comerciantes. Un primer reparto quedó configurado en 1914. Sobre el mapa, los territorios franceses, ingleses, alemanes, portugueses y belgas parecían fruto de un juego de estrategia. Pese a su arbitrariedad, buena parte de las fronteras así trazadas se han conservado, aun a costa de intensos conflictos.

La colonización de África fue impuesta a sangre y fuego, a base de guerras, exterminios y deportaciones. Todos los poderes locales que osaron oponerse y resistir a los conquistadores portugueses, británicos, franceses, alemanes, holandeses o españoles fueron aplastados.

Las potencias coloniales establecieron de modo autoritario una economía fundada en la exportación de materias primas hacia la metrópoli y en el consumo de productos manufacturados producidos en Europa.

Esta región del mundo, tan a menudo calificada por los medios dominantes del Norte de “subdesarrollada, violenta, caótica” e “infernal”, no habría conocido tal inestabilidad política —golpes de Estado militares, insurrecciones, masacres, genocidios, guerras civiles—, si los países ricos del Norte le hubiesen ofrecido reales posibilidades de desarrollo en lugar de seguir explotándolas hasta el día de hoy. La pobreza creciente se ha convertido en causa de desorden político, de corrupción, de nepotismo, y de inestabilidad crónica.

La descolonización de África es un proceso de independencia de las naciones africanas que tuvo lugar, principalmente, tras la Segunda Guerra Mundial. En algunos países la independencia se obtuvo de forma pacífica, mientras que en otros se consiguió mediante el uso de las armas. Entre estos últimos, la Guerra de Independencia de Argelia (1954-62) y la Guerra colonial portuguesa fueron las más violentas.

En este clip presento una miscelánea de imágenes de este maravilloso y tan necesitado continente.

Vídeo: África, una miscelánea, C.R. Ipiéns

Música: Ayub Ogada – “Obiero”

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s