Ibn Al-Jatib: el último gran ulema y médico de Al-Ándalus; El tratado sobre la Peste y La salud en las estaciones del año.(I)

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La Alhambra (Granada), vista desde el Sacromonte. Fotografía: C. R. Ipiéns

Breve reseña biográfica

Ibn al-Jatib (1313-1375) nació en la localidad granadina de Loja el 15 de Noviembre de 1313. De familia acomodada yemení de la tribu de Salman, que se asentó en la península ibérica (Córdoba) en el siglo VIII, tras la conquista árabe. Llegó a Granada donde desempeñó destacables funciones políticas como la de jefe de la Secretaría Real, ministro y mandatario militar, primero en la corte nazarí de Yusuf I y posteriormente durante el mandato de su hijo Muhammad V, con quien tuvo una estrecha relación. Con este sultán también ejerció como historiador, visir (tras la muerte del visir Ibn al-Yayyab) y diplomático en importantes misiones, destacando la realizada en la corte meriní de Abu Inan Faris (1331-1358, sultán de Fez y Marruecos), donde marchó para solicitar el apoyo de este príncipe contra las armas extranjeras de los castellano-leoneses. Gracias a una virtuosa petición poética frente al príncipe, gozó de su admiración y de altos favores siendo además elevado al cargo de doble visir en la corte nazarí.

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Ibn al-Jatib, Obra Pública | César de las Heras – El Expurgatorio.

Abu ‘Abd Allah Mwhammad ibn Sa’id ibn al-Jatib Lisan ad-Din as-Salmani, que así se llamaba, es -con mucho- el autor más biografiado por la historiografía moderna y contemporánea. Recibió su primera educación de la mano y el conocimiento de su padre -y de otros eruditos de la época-, haciendo el tradicional aprendizaje primario, compuesto de la enseñanza de las ciencias del Islam, gramática , poesía y ciencias naturales.

Ya en Granada, ciudad a la que se trasladaron sus padres, Ibn al-Jatib (el hijo del predicador) hizo sus estudios bajo la dirección de sus más importantes educadores, cultivando las ciencias filosóficas y adquiriendo importantes conocimientos en medicina. Gran aficionado a las letras, nuestro personaje desarrollaría una excelente habilidad literaria, evidenciando grandes dotes como poeta y epistológrafo.

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De Ibn al-Jatib se conservan los poemas que realizó para las dos tacas del arco central del Salón de Comares, ambos escritos en primera persona del singular femenino (como si la propia taca hablara) honrando al sultán Muhammad V y al lugar donde están.

En la taca de la derecha del arco se desarrolla uno de los poemas, escrito en los tres frisos que la enmarcan:

Con mis alhajas y mi corona a las más bellas aventajo,

y hasta mí descienden los astros del zodíaco.

El jarrón del agua parece en mí un devoto

de pie ante la alquibla del mihrab orando.

Mi generosidad en todo momento

sacia la sed y atiende al necesitado.

Es como si yo tomara los beneficios de la dadivosidad

de la mano de mi señor Abu l-Hayyay.

Luna llena permanezca él brillando en mi cielo

como en las tinieblas resplandece el plenilunio”

Y en la taca de la izquierda, también en diez estrofas y en sus tres frisos correspondientes, otro diferente:

Los dedos de mi artífice mi tejido bordaron

después de engarzar las joyas de mi corona.

A un trono nupcial me asemejo, incluso lo supero,

y a los novios la felicidad aseguro.

Quien a mi viene quejándose de sed,

mi fuente le da agua dulce, clara y sin mezcla.

Soy como cuando aparece el arco iris

con el sol de nuestro señor Abu l-Hayyay.

Que siga siendo lugar de reunión protegido,

mientras la casa de Dios reúna peregrinos.”

 

Nicho o taca. Marmol y yeso- Patio de los Arrayanes - Alhambra Granada Spain. Con poema de Ibn al-Jatib. Siglo XIV
Nicho o taca. Marmol y yeso- Patio de los Arrayanes – Alhambra Granada Spain. Con poema de Ibn al-Jatib. Siglo XIV

Fue profesor y tuvo un papel muy importante en la construcción de dos de los edificios más importantes de su tiempo: el Maristán, primer hospital islámico del que se tiene noticias y del cual el Museo de la Alhambra conserva varias piezas muy destacadas; y la Madraza, universidad donde probablemente ejerció como profesor.

Paralelo a su vida política, Ibn al-Jatib fue un gran polígrafo que escribió más de 60 obras de diversas disciplinas: poesía, jurisprudencia, crónicas, farmacología o medicina, destacando en ésta última su tratado de higiene  (que será objeto de esta publicación), muy avanzado a su tiempo, y su tratado sobre la peste y las consecuencias del contagio. Defendió la idea del aislamiento de los enfermos y la eliminación del vestuario y de las sabanas de estos, algo que se defendió y fomentó posteriormente en el S. XIX.

Este médico, poeta, escritor, historiador, filósofo y político, dejó en España (Al-Andalus en su época) en general y en Granada en particular un valioso legado intelectual del que entresacamos en esta publicación su aportación a la ciencia de la medicina.

Se le ha calificado justamente como el último gran ulema, historiador y científico de la historia de Al-Ándalus, ya que tras su muerte y hasta la definitiva conquista cristiana de Granada no hay ninguna figura que pueda equiparársele ni en su valía como intelectual ni en su influencia política y social.

Para una más amplia reseña biográfica, puede consultarse:

“Avenzoar, Averroes e Ibn Al-Jatib, Médicos de Al-Ándalus, perfumes, ungüentos y jarabes por Cristina de la Puente, en la editorial NIVOLA”.

“Saber y poder en al-Andalus. Ibn al-Jatib (s. XIV)”, ha sido editado por los miembros del Grupo Ciudades Andaluzas bajo el Islam (HUM 150) María Dolores Rodríguez Gómez, Antonio Peláez Rovira, y Bárbara Boloix Gallardo (Córdoba, El Almendro-Biblioteca Viva de al-Andalus. Fundación Paradigma Córdoba).

“El último Hayib de la Alhambra (Memorias de Ibn Al-Jatib, Antonio Rodríguez Gómez, Edt. Port Royal”.

Webgrafía

Página WEB de la Fundación Ibn Al-Jatib; en esta página puede encontrarse una buena base bibliográfica sobre Ibn Al-Jatib.: http://www.ibnal-jatib.org/

Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Ibn_al-Jatib

Legado Nazarí: http://legadonazari.blogspot.com.es/2013/11/ibn-al-jatib.html

Ruta de Ibn Al-Jatib y otros: http://www.legadoandalusi.es/fundacion/principal/rutas/ruta-ibn-aljatib

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Una cura en público: Un médico atiende a una persona herida en la espalda mientras lo contempla una multitud. Miniatura perteneciente a las Maqamat de al-Hariri. Siglo XIII.

Ibn Al-Jatib Médico

En la Granada Nazarí se produjo una decadencia considerable del interés por las ciencias de los antiguos, que no tuvo lugar en otras ramas del saber pertenecientes a las ciencias religiosas. El número de sabios dedicados a astronomía matemáticas o filosofía en los dos últimos siglos de la historia de Al-Ándalus fue muy inferior al que había existido en épocas pretéritas. A pesar de esto en los estudios médicos hubo continuidad y puede afirmarse que fue esta ciencia la que mejor parada salió del imparable retroceso territorial y del aislamiento del reino.

Se conserva sobre todo textos de médicos empíricos de gran valor documental, pero que contrastan con la obra erudita de Ibn Al-Jatib. Éste se destaca en su tiempo por la composición de una medicina libresca en la línea de lo que había sido la medicina hasta comienzos del siglo XIII, aunque sin el carácter innovador y descubridor de aquella. Puede mencionarse al médico Muhammad al-Shafra por ser el autor de la segunda obra sobre cirugía escrita en Al-Ándalus, ya que desde el siglo X en que Abulcasis redactó la suya, ningún autor había dedicado una monografía al tema.

La cirugía conoció un notable desarrollo en el mundo islámico. Abajo, instrumental dibujado en una copia manuscrita de al-Tasrif, del andalusí Abulcasis, uno de los grandes cirujanos de todos los tiempos.

Su maestro en Medicina más conocido fue el filósofo Ibn Hudayl que desempeñaba el oficio de médico del sultán y que al final de su vida enseñó en la Madraza. Ibn Al-Jatib tuvo ocasión de estudiar con él y dejó testimonio escrito de lo que supuso una figura del peso intelectual de Ibn Hudayl en un momento de ausencia de grandes pensadores como el que se vivía en al-Ándalus a comienzos del siglo XIV. Ibn Al-Jatib es consciente del papel como transmisor de ciencia que desempeñó este personaje entre las generaciones anteriores y la suya. Asu lado dice haber aprendido también geometría, aritmética (Matemáticas) y astronomía aunque fueron disciplinas a las que Al-Jatib no dedicó después un esfuerzo personal.

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Instrumental quirúrgico. Abulcasis.

Los lugares: La Madraza y el Maristán

La fundación de la Madraza ha de ponerse necesariamente en relación con la creación del primer hospital de Al-Ándalus al que necesariamente hay que hacer referencia al estudiar la labor médica de Ibn Al-Jatib. Las funciones que cumplían madrazas y hospitales no eran nuevas, ya que  habían sido suplidas anteriormente por medio de otros sistemas sociales. En el primer caso mediante una tupida red de maestros y discípulos que ejercían la enseñanza en la mezquita o en sus propios domicilios y en el caso de los hospitales, a través del beneficio general que proporcionaban las farmacias de los alcázares.

Las instituciones de la Madraza y el Maristán, u hospital, habían nacido siglos antes en oriente y durante el siglo XIV se difundieron enormemente en el norte de África. Su fundación en Al-Andalus está relacionada con la imitación que se hacía en la Granada nazarí de este periodo de las decisiones políticas y administrativas que se tomaban en la corte meriní. Cabe destacar las dos diferentes orientaciones de la Madraza y el Maristán ya que mientras que la primera se dirigía a estudiantes de todos los estratos sociales, el hospital o Maristán se consideraba benéfico y se construyó pensando en los grupos sociales más desfavorecidos, quienes no podían acceder a las consultas privadas de los médicos. También se concibió como lugar de aislamiento de enfermedades infecciosas que solían ser endémicas entre los pobres.

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La Madraza, una escuela universitaria de ciencias en la granada nazarí.

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Fachada actual del Palacio de la Madraza. Granada. Fotografía: C. R. Ipiéns

El año en que Ibn Al-Jatib alcanza el visirato es también la fecha de fundación de la mencionada Madraza de Granada. Parte de su edificio se conserva todavía, hoy restaurado próximo a la lo que fue la antigua mezquita aljama de la ciudad, en la calle de los Oficios frente a la Capilla Real.

La Medicina de época nazarí recoge el testigo de la que se enseñó en época califal en Córdoba y en los Reinos de Taifas entre Zaragoza, Valencia y Almería.  Todo el saber científico se traslada a Granada,  y alcanzará su punto culminante en el siglo XIV bajo Yusuf I y  Muhammad V  que patrocinaron la construcción del único hospital público en la Granada nazarí y la Madraza, especie de Universidad donde se enseñaban ciencias y religión. Ambas funcionaron hasta una fecha tan tardía como 1492 e incluso tiempo después del edicto de Cisneros para los mudéjares (1502).En el caso de los médicos nazaríes, su formación se realizaba en la Madraza (del árabe Madrasa, escuela) que equivaldría hoy en día a una Escuela Universitaria o propiamente Universidad concentrada en un único edificio. Según Ibn al-Játib en el siglo XIV había en el reino otras dos más: en Málaga y Ceuta, pero de fundación privada. También esa formación podían llevarla a cabo mediante lecciones privadas de manos de un médico insigne.

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Ventanal en el Palacio de la Madraza. Granada. Fotografía: C.R. Ipiéns

El edificio,  del que como hemos dicho anteriormente,  nos han quedado restos, se construyó entre 1340 y 1349 a instancias del visir Reduán b. Abd Allâh aunque su construcción efectiva lo fue con Yusuf I. Se la conoció en árabe como Madrasa Yusufiyyah o Nasriyyah.  Se sufragaba su mantenimiento por musulmanes donantes y por rentas propias (procedentes de los beneficios que daban una tienda, tierras de labor y un sitio que suministraba agua) que pagaban los gastos de estancia y clases a alumnos y maestros.

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Oratorio de la Madraza. Detalle.
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Oratorio de la Madraza. Detalle.

En la Madraza enseñaban diversas disciplinas: Teología, Derecho Islámico, así como medicina, cálculo, álgebra, geometría, mecánica y astronomía.  En el caso de la medicina, los maestros dispensaban a los estudiantes una enseñanza teórica y práctica, basada en la observación clínica de pacientes del Maristán y sancionada por la redacción de una tesis y la obtención del reconocimiento del maestro (iyâza) previo examen que permitía ejercer la medicina.  En algunos casos, para estar seguros de la pericia del médico, se requería un testimonio por escrito, de los pacientes que había tratado y curado; una iyâza expedida en el Albaicín granadino, en 1496, a Abul Hassan Alí b. Muhammad, especifica que fueron llamados a testificar antiguos pacientes atendidos por él.

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Fresco en el muro de uno de los patios del Palacio de la Madraza (Granada). Fotografía: C.R. Ipiéns

El Maristán (Hospital) de Granada

La medicina práctica tuvo que vivir un momento de renovación con la fundación de un hospital –Maristán- en Granada en tiempos del sultán Muhammad V, en los últimos años de residencia de Ibn Al-Jatib en la corte nazarí. El edificio fue construido entre 1365 y 1367, tal y como reza su lápida fundacional, en la que además se asevera que nunca antes hubo una institución similar en Al-Ándalus.

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Lápida fundacional del Maristán de Granada. Museo de la Alhambra.

Todavía se conservan sus ruinas, aunque en un estado lamentable, en la orilla del Darro, junto al puente del Cadí. El hospital fue edificado con fines benéficos, destinado a los enfermos pobres del reino. Comenzó siendo un lugar destinado a curar todo tipo de dolencias, y debía de tener  una estructura muy parecida a los conocidos en el norte de África en aquel momento: salas para pacientes de distinto sexo consultorios y lugares de estudio para los médicos aprendices. Con el tiempo, el hospital de Granada sufrió una evolución parecida a la de los maristanes orientales y terminó convirtiéndose en un manicomio a finales del siglo XV.

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Maristán Nazarí (Granada)

Fue el primer manicomio europeo asistiendo a los enfermos mentales, adelantándose en cuarenta años al Bethlem Hospital de Londres, fundado en 1403, y al del Padre Jofré de Valencia, de 1409, que siempre han sido considerados los primeros.

El Maristán granadino disponía una plantilla de siete médicos o tabib: cuatro especialistas divididos en cuatro secciones (fiebres, demencias, ulceras e incurables) y otros tres que además de atender a los pacientes ingresados, recibían a enfermos sin recursos en el ambulatorio, que sólo abonaban escasos mizcales, mientras que los ingresados no debían pagar nada, aunque no era fácil recibir el ingreso. El hospital se financiaba por las continuas donaciones económicas o la sadaqa, además de percibir parte del zakat del reino, un impuesto obligatorio que era destinado a limosnas.

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Dibujo de la portada original del Maristán antes de su demolición a mediados del siglo XIX

Su disposición rectangular, formada por cuatro naves porticadas, estrechas y alargadas, contenían unas cincuenta salas, con capacidad para cuatro enfermos cada una, estando las dependencias superiores destinadas a las mujeres y las del piso bajo a los hombres. El inmueble se organizaba en torno a un patio central con una gran alberca adornada por dos leones de mármol blanco en posición sentada sobre sus cuartos traseros, labrados sin realismo, a la manera oriental y que vertían agua desde el centro de los lados mayores. Además de contar con cocinas, almacenes y lavandería, en el ala oeste, en una esquina se encontraba la sala en la que se realizaba la asistencia ambulatoria durante la mañana. Otra estancia, la jizanat al-tibb o farmacia estaba destinada a la elaboración de medicamentos para el hospital y pacientes del ambulatorio, en la que trabajaban tres agiris o drogueros: ruibarbo, achicoria y agáricos como depurativos y laxantes; sedantes como el acónito o el cáñamo y las nueces índicas; cicatrizantes y analgésicos como el nabo y el mirto.

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León surtidor que se encontraba en el patio principal del Maristán, hoy se encuentra ubicado en el Museo de la Alhambra.

Para una mayor información de este edificio, puede consultarse en formato PDF: “El Maristán Nazarí de Granada, -Análisis del edificio y una propuesta para su recuperación por Antonio Almagro y Antonio Orihuela, Escuela de estudios árabes CSIC, Granada”.  Haz clic para la descarga.

Ibn al-Jatib y su obra médica.

La obra médica de Ibn Al-Jatib que fue escrita en la madurez, no desmerece del resto de su producción intelectual en otros campos del conocimiento. Por la variedad y amplitud de los temas que trata, su labor como médico del sultán debió ser tan intensa como la de visir. Su autor además, ha sido afortunado en cuanto a la conservación de sus documentos manuscritos y en los últimos años se ha llevado a cabo una importante investigación sobre sus textos médicos, realizada en su mayor parte por Vázquez de Benito.

Puede considerarse el autor de la mayoría de las redacciones sobre medicina teórico-práctica de la época nazarí que han sobrevivido hasta la actualidad.

Un gran compendio de medicina genera lo constituye el manual llamado “Práctica del que emplea su talento médico a favor de aquél a quien ama”, también llamado “Tratado de patología general y especial”. Este compendio es un  amplio tratado de medicina dedicado sobre todo a patología y terapéutica. Es un manual de medicina con propósito recopilador, similar en la intención de su composición al “Libro de la simplificación” de Avenzoar y al “Colliget” de Averroes.

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Observación sobre el terreno, el médico visita a un paciente. Miniatura de un códice del siglo XIV perteneciente a las Maqamat, de al-Hariri. Escuela persa. Biblioteca Nacional, Viena.

Desarrollado en tres partes diferentes: la primera parte de la obra la divide en veinte capítulos en los que se van enumerando las diferentes enfermedades.  A cada patología le sigue una definición, el diagnóstico, las causas, síntomas y, por último, se describe el tratamiento médico apropiado y la alimentación adecuada, Pero además, en ocasiones el autor añade un apartado que denomina “consejos y advertencias”, donde señala aspectos esenciales a tener en cuenta y otro titulado “remedios simpáticos” en el que enumera procedimientos curativos de carácter popular, arraigados en el tratamiento de ciertas enfermedades.

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Manual para especialistas: Esta miniatura, en la que se aplica un cauterio para aliviar la migraña, corresponde a la copia de Cirugía de los ilkhanes, conservada en la Biblioteca Nacional de París; en Estambul se guardan otras dos copias de esta obra de Sharaf ed-Din.

En su enumeración de las enfermedades sigue el orden tradicional de los órganos del cuerpo, desde la cabeza hasta los pies para ocuparse después de las patologías que se producen en todo el organismo y que no afectan a una región concreta, como la fiebre, mordeduras y picaduras de animales venenosos, etc… El contenido posee de novedoso el tratamiento de la oftalmología donde ofrece adelantos respecto a lo ya conocido anteriormente. Los últimos capítulos de esta primera parte están dedicados a la higiene y a la cosmética, y además de los temas habituales, se incluyen otros originales.  Llama la atención la enumeración que hace de las bebidas alcohólicas y de su eficacia para curar determinadas dolencias, a pesar de que el Corán las prohíba terminantemente. Igualmente se refiere a ciertos narcóticos, dotados de efectos beneficiosos empleados en Al-Ándalus: el extracto de raíz de alcaparra y el lepidio de hoja larga.

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Lepidium latifolium

A continuación dedica una segunda parte de su libro a la farmacología e incluye listas de medicamentos, en primer lugar los simples más conocidos y utilizados y seguidamente medicamentos compuestos. La dietética, como sucede en toda la medicina árabe en general, constituye la piedra angular de la terapéutica, ya que no sólo se le concede un valor preventivo primordial sino que contribuye directamente a la curación y restablecimiento del paciente.

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Médicos y boticarios. Preparación de medicinas para un paciente que sufre viruela (derecha). Canon de Avicena. Miniatura del s. XVII.

Finalmente un último capítulo incluye como suele ocurrir en estos tratados, diferentes costumbres y creencias de su época, algunas de tipo “mágico” o creencial, aunque previene al lector de ciertos ritos y medicamentos.

Las fuentes de Ibn Al-Jatib pertenecen a la medicina árabe. Además del oriental Rhazes,  cabe destacar a Avenzoar y al botánico Ibn Al-Baytar. En alguna ocasión emplea la expresión “como dijo el médico (al-hakim)” que ha hecho pensar en Hipócrates, padre de la medicina y considerado por la medicina árabe el médico por excelencia.

Una segunda obra que nos ha llegado de Ibn al-Jatib es un “poema didáctico sobre la medicina”, cuya finalidad es ayudar al aprendizaje de futuros médicos.

Sin seguir una cronología, podemos agregar a su extensa poligrafía otro libro al que se le debe en parte el renombre como médico que alcanza Ibn Al-Jatib, se trata del “Tratado sobre la peste”.

El tratado sobre la peste

1348 ha pasado a los anales de la historia por ser el año de la gran peste que asoló Europa. La epidemia, que surgió en Asia central en 1334 se extendió rápidamente hacia occidente y pasó al Mediterráneo unos años más tarde, afectando a los lugares más recónditos La enfermedad llegó simultáneamente a los puertos de Barcelona y Almería, dañando por igual a los pueblos cristianos de la península Ibérica y al pequeño territorio al que quedó reducido Al-Ándalus: el reino nazarí de Granada que comprendía aproximadamente las provincias actuales de Almería, Málaga y Granada.

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La procedencia de la epidemia: La peste, según el autor árabe Ibn al-Wardi, pudo tener origen en el «País de la Oscuridad», el kanato de la Horda de Oro, en territorio del actual Uzbekistán. Desde los puertos a las zonas interiores, la terrible plaga procedente de Asia se extendió por toda Europa en poco tiempo, ayudada por las pésimas condiciones higiénicas, la mala alimentación y los elementales conocimientos médicos.

Ningún rincón permaneció indemne a la peste bubónica. En la Europa cristiana la mayoría creyó que se trataba del merecido castigo por la maldad humana y elevaba sus plegarias al cielo solicitando el perdón divino, que parecía no llegar nunca. Bocaccio al que la peste le sirve de pretexto para componer las narraciones de su “Decamerón”, no sólo descubre en Florencia escenas atroces y dolorosas, sino que menciona la impotencia de los médicos para hacer frente al mal, la falta de medios eficaces, la proliferación de curanderos, magos y farsantes y, sobre todo la búsqueda de consuelo en creencias supersticiosas por parte de una población aterrada.

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Las terroríficas máscaras de médico para evitar el contagio de la Peste.
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Pico de Médico: Máscara usada por los médicos de la Edad Media para protegerse de la peste Negra. Estaba hecha de cuero, con vidrios en los orificios oculares. En el interior del pico se colocaban diversas hierbas aromatizantes para que el médico respirara (ya que se creía que los malos olores eran los causantes de la enfermedad) también se creía que la peste era contagiada por algunas aves por lo que la máscara y su forma picuda serviría para ahuyentarlas.

Esta “obrita” en diez folios, cuyo título es “Libro útil para quien pregunta acerca de la terrorífica enfermedad”, fue el primer libro médico de Ibn Al-Jatib en despertar el interés de los investigadores, probablemente porque fue descubierto mucho antes que el resto de su obra médica. Este tratado sobre la peste fue editado y traducido por Müller en 1863; y tendría que pasar más de un siglo hasta que Vázquez de Benito llevase a cabo la recuperación del resto de su producción médica.

El interés de esta obra sobre la peste bubónica reside sobre todo en la descripción que se hace del contagio y las medidas que se toman para la prevención del mismo. En un momento de la historia en la que se desconoce por completo la existencia de virus, Ibn Al-Jatib alude a la experiencia y afirma que los individuos o los grupos de individuos aislados permanecen libres de contagio, mientras que los demás padecen de inmediato la enfermedad por el simple contacto entre ellos o por la llegada de un viajero infectado.

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El triunfo de la muerte: Este óleo de Pieter Brueghel el Viejo es testimonio de la honda huella que epidemias y guerras dejaron en la conciencia de los europeos. Hacia 1562. Museo del Prado.

En este blog: Pieter Brueghel el Viejo

Lo que más llamó la atención sobre su trabajo en aquella época, fue el considerar que la peste no era un castigo divino, lo que significaba una audaz afirmación en una época de rígida ortodoxia; por esto, su aportación a la medicina fue tan pionera: la teoría del contagio no se aceptó hasta el siglo XIX. Esta teoría es aceptada plenamente en nuestros días en relación con las denominadas enfermedades infecciosas; sus ideas sobre aislamiento y mecanismo de contagio siguen vigentes.

Otros tratados

Pero además de estos, se le reconocen la autoría de otros dos tratados que aún no han sido encontrados: uno sobre la embriología titulado “Sobre la formación del feto” y un apéndice al mismo titulado “Determinación de la última etapa de la formación del feto”, así como un tratado sobre la triaca. “La triaca” era un tema frecuente en la medicina árabe y que, entre otros autores, trata el doctor Gastón Morata en su libro “El Perfume de Bergamota”, y que se refiere a un antídoto universal contra todo tipo de venenos. En este opúsculo incluía su propia fórmula para elaborarla, dato que no sorprende, dada la demanda que dicho medicamento debía de tener entre los muros de la Alhambra nazarí, donde un número considerable de sus sultanes y visires murieron envenenados. Quizá se trate del mismo poema sobre los antídotos de los venenos que se conserva manuscrito en Marruecos.

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Florero de cerámica, Triaca d’Andromaco. Farmacia dell’Ospedale, Imola.
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KITAB AL-DIRYAQ…EL LIBRO DE LA TRIACA DE PARIS: El manuscrito del Libro de la triaca de Paris, que se encuentra en la Biblioteca Nacional de Francia, fue sin lugar a dudas una obra de arte extraordinaria cuando fue completada en el mes de rabi’ al – awwal 595 de la hegira (enero 1199 de la era común), por el más débil de los siervos de Dios, como se autodenominaba en el colofón.

Ya hemos visto anteriormente las caligrafías poéticas de Ibn Al-Jatib en la decoración de la Alhambra. En su obra médica así como en otros textos hace un uso didáctico de la poesía para transmitir sus conocimientos.

Ibn Al-Jatib empleo, además la misma rima para componer otro poema médico, “Lo acordado acerca de los medicamentos simples”, esta vez dedicado a la alimentación y a la dietética, se encuentra inédito en la ciudad de Fez.

Finalmente cabe señalar que el interés de Ibn Al-Jatib por la medicina se hizo extensivo a la veterinaria y a la hipiatría (Especialidad veterinaria que se ocupa de los caballos). Por estas cuestiones se habían interesado en Al-Ándalus tanto los médicos como los agrónomos y los tratados compuestos por estos últimos suelen contener un capítulo dedicado a los animales donde se detalla su cría, curación cuando enferman y explotación. Los protagonistas suelen ser el caballo, un animal que gozó de gran prestigio en el mundo islámico, y la abeja, por la importancia que alcanzó la apicultura.

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Libro del cuidado de la salud según las estaciones del año

El “Libro del cuidado de la salud según las estaciones del año”, presenta la forma de un manual, claramente ordenado amplio y de fácil manejo. El mismo Ibn al-Jatib señala que la composición del libro le ocupó sólo un mes y lo llevó a cabo durante un viaje. El tratado debió de ser compuesto pensando en su uso por los miembros de palacio o por las clases elevadas de Granada, lo que le hace pertenecer al género de los Regimina sanitatis medievales. Se lo dedicó ex profeso al sultán Muhammad V y ha sido fechado entre 1368 y 1371, atendiendo a varios datos que el propio autor ofrece en la obra.

El libro consta de dos secciones, tal como señala el propio Ibn al-Jatib, que se denominan “Capítulo del conocimiento” y “Capítulo de la gestión”, y que constituyen una primera parte teórica y una segunda práctica, respectivamente; cada una de ella contiene tres temas como se glosan en los esquemas siguientes:

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Al final de la obra, Ibn al-Jatib incluyó un glosario, siguiendo el modelo establecido por un autor tunecino del siglo XIII Ibn al-Hashsha.

En esta publicación adelantamos la estación del invierno, este glosario y algunas recetas del libro y en una próxima entrada expondremos el resto de este documento.

Libro del cuidado de la salud según las estaciones del año: Las complexiones, el invierno y Glosario.

Ibn al-Jatib desarrolla en la primera parte de su “Libro del Cuidado de la salud durante las estaciones del año o Libro de Higiene” la teoría, el conocimiento previamente adquirido que se sobrepone como una pantalla sobre cada caso práctico para concluir un diagnóstico y tratamiento adecuados a cada persona.

En este tratado de Fisiología hay un apartado relativo a la complexión a la que se define como una cualidad que surge de la diferente combinación de los elementos que son origen de todo ser, los cuales pierden sus formas en esa mezcolanza surgiendo del conjunto una forma nueva que debe mantener la igualdad del todo, que es el equilibrio supuesto. La complexión es:

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Hay además formas compuestas, representadas por los términos medios entre las cualidades.

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Los cuatro elementos son principios primarios del cuerpo humano a los que se añaden otros principios secundarios que ponen de manifiesto la disposición de su naturaleza; son los humores, cuerpos húmedos y fluidos que transforman el alimento. Según las diversas proporciones de tales elementos primarios y secundarios en el organismo, éste mostrará una complexión dominante a la que habrá de atender el médico juntamente con la edad para concluir sus indicaciones prácticas. Puesto que señala para cada individuo un equilibrio respecto a sí mismo, respecto a la especie, después respecto a la clase y al género. Empero, cualquier desviación producirá alteración del buen estado de salud.

La segunda parte de su obra, parte que puede ser consultada con independencia de la primera, está concebida como una guía práctica en la que especifica las diversas maneras de determinar la complexión constitucional de cada individuo: 1) por el tacto 2) por el color 3) por el pelo 4) por el aspecto externo 5) por los actos relacionados con las capacidades vitales, anímicas y espirituales. Tras la observación y análisis de todos estos factores llega a fijar cinco clases de complexión, describiendo sus signos, de manera que cada cual puede reconocerse en uno de estos paradigmas.

Hay varias complexiones cuyos nombres y signos, conforme a la clasificación establecida por el médico granadino, exponemos a continuación.

Signos de la complexión sanguínea

Tonalidad roja de la piel, con abundantes venas, calidez equilibrada al tacto, pelo negro y espeso, ojos enrojecidos, exceso de carne, nervios tensos, pulso y respiración fuertes, risas y sueño en exceso, beneficiarse con la extracción de sangre, tener en los sueños visiones de rojo o de sangre, ánimo rudo y propensión a padecer enfermedades sanguíneas (pesadez, sopor, sangre en las encías, fatiga sin motivo, abscesos).

Signos de la complexión flemática

Color blanco, pesadez, frialdad al tacto, exceso de humedad en los conductos que dificulta los movimientos, demasiado sueño, sopor, pelo liso y escaso de crecimiento lento, canas fuera de la vejez, pulso lento y visión débil, visiones de agua y humedad durante el sueño, resentirse con el frío y mejorar con el calor, propensión al olvido y a padecer enfermedades flemáticas (excesiva flaccidez, olvido, pereza, digestión alterada y pulso irregular).

Signos de la complexión biliar amarilla

Cuerpo flaco, poca carne, palidez, piel fina, calidez al tacto, pelo negro y rizado, exceso de sed, falta de sueño, facilidad y rapidez en recordar y olvidar, frecuentes cambios de ánimo, alegría y afabilidad, pulso rápido, exceso de movimientos y riñas o disputas, visiones de luces o colores amarillos durante el sueño, beneficiarse con lo que refresca y hallar daño en los ambientes cálidos, inclinación al olvido y a padecer enfermedades biliares amarillas (gusto amargo, sed, falta de apetito, desmayos y vómitos).

Signos de la complexión biliar negra

Palidez, delgadez y sequedad, pelo en exceso y grisáceo, falta de sueño, carácter propenso a sentir fuertes odios y deseos, incapacidad de llanto, talante taciturno, depresión, sueños con visiones desagradables de lugares obscuros o deprimentes, deseo voraz de comer y posible estreñimiento, propensión a padecer enfermedades propias de la bilis negra (angustia, preocupación, falso apetito e insomnio).

Signos de la complexión equilibrada

Justa proporción al tacto entre calidez y frialdad y dureza y blandura, color entre rojo y blanco. El vello entre rizado y liso, por lo general rubio en la niñez y negro en la juventud. Las venas término medio entre aparentes y ocultas, también justa proporción entre la vigilia y el sueño, en éste visiones de hermosos panoramas con voces dulces. En cuanto al carácter justa proporción entre satisfecho y colérico, valiente y cobarde, paciente y atolondrado.

Estos son los signos propios de toda complexión en perfecto estado de salud.

La inclusión de esta taxonomía facilita la aplicación de las indicaciones que la estación requiere, puesto que la norma general va asumiendo distintas especificaciones según los humores sobresalientes en cada persona, la cual puede observar si el comportamiento de su organismo se ajusta a algún apartado de esta clasificación. No hay que perder de vista que en muchos casos son dos los humores predominantes de tal modo que los signos son compuestos y se presentan entremezclados.

Una vez establecido este punto podemos hacer una descripción del régimen más apropiado para cada complexión, atendiendo a la estación del año en la que nos encontremos. Adelantamos en esta entrada el tratamiento adecuado para cada una de ellas en el invierno. En una próxima entrada completaremos las otras estaciones.

La salud según las estaciones: El invierno

Sobre el régimen de la complexión equilibrada en el invierno

Aire

En cualquier caso es prioritario calentar. Para ello se deben elegir zonas bajas bañadas por el sol durante el día, resguardarse de los vientos del norte y orientarse hacia el sur.

Alimentos

Se comerá carne de aves y cuadrúpedos, aliñada con especias pero sin exceso. Pocas hortalizas y en su lugar medicamentos alimenticios como garbanzos, ajos y cebollas. Fritos y asados en sus múltiples variedades, es decir, toda clase de alimentos que generen calor y vapor. Los alimentos que se toman sin masticar se tomarán en caso de mucho apetito tras haber hecho ejercicio.

Bebidas

Se reducirá la ingesta de agua y la frialdad de la misma; por otro lado puede añadírsele miel o arrope de uva, que tiene efectos somníferos y sienta bien. La ingestión de alimentos y bebida se aumenta al comenzar la estación, se reduce al finalizar y se hace en justa proporción cuando la estación está en su mitad. Para limpiar y purificar siempre es aconsejable el oximiel con agua caliente. Recordemos que el oximiel es una preparación resultante de un ligero cocimiento de dos partes de miel y una de vinagre de manzanas que se puede tomar pura o mezclada con agua caliente en proporción variable; su sabor es muy agradable, por lo tanto es una bebida apropiada como refrigerio.

Postres

Higos secos, pasas, almendras, pistachos y dulces elaborados con azúcar, miel, pulpas de frutas y semillas.

Baños

Baños con agua caliente teniendo cuidado de salir gradualmente para resguardarse del frío y evitar catarros. La exposición al sol es beneficiosa si se hace de modo conveniente.

Placeres

En cuanto al coito se efectuará en justa proporción, por la noche, tras haber calentado los órganos con cobertores o durmiendo al mediodía, a la exposición del sol.

Se prefiere la vigilia al sueño puesto que las noches son demasiado largas para dedicarlas enteras al sueño, salvo que la disposición natural no lo permita, cuidando siempre de que los lechos estén bien protegidos de la humedad y frialdad del suelo. En las alcobas se pueden colgar paños de lana y protectores, evitando los rayos de luna nocturnos y buscando los rayos solares diurnos.

Actividades del cuerpo

Es la hora de practicar el deporte plenamente ya que en esta estación se tiende a comer en exceso; gran número de ejercicios son adecuados para el cuerpo, como correr, caminar, derribar y galopar, quien pueda hacerlo, y practicar juegos de arma, hasta que el ejercicio agote.

Vestidos

Los vestidos deberán estar confeccionados con tejidos que preserven la calidez del cuerpo, géneros de algodón y piel, paños de lana suave, pieles de corderillo o cordero. Quienes no estén acostumbrados que protejan la cabeza del aire frío.

Aromas

Perfumar las habitaciones con flores y perfumes cálidos como ámbar, sólo o mezclado con violeta, sándalo y similares; estos mismos aromas pueden prepararse en aceites para untarse. Las algalias, aguas de rosas blancas, de jazmín, alhelí, clavel y nuez moscada. Todos ellos convienen desde el principio hasta el final de la estación.

Otras actividades

Se recomienda la contemplación de rojos y amarillos o la combinación de ambos, la audición de sonidos agudos o de ritmo continuado, tipo marcha. Conversaciones sobre hazañas valientes y relatos que inciten a la emulación, recitación o lectura de poesía de tema heroico. Entre los oficios los que utilizan movimientos suaves, como grabadores, fundidores de metales, etc.

Hemos facilitado estas normas para la constitución equilibrada en la estación también en equilibrio, tras lo cual indicaremos el régimen adecuado para las complexiones que se desvían del equilibrio.

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Sobre el régimen de la complexión sanguínea en el invierno

Aire

En este caso se compensa la calidez de la complexión con la frialdad de la estación pero hay un exceso de humedad por lo que habrá que compensar tal desviación por todos los medios. Se procurará suavizar el aire al máximo, orientando las aberturas hacia el soplo del poniente; se pueden vaporizar las habitaciones con beleño, enebro y taray, extendiendo en ellas tapices de lana y algodón o colgando velos de seda y lana.

Alimentos

En cuanto a la comida, se recomiendan las carnes secas de vacuno, liebre o distintas aves. Estas mismas carnes pueden mejorarse condimentándolas con aceite y especias, bien fritas, doradas en la sartén, bien asadas, con colorantes y acompañadas de ajos, mostaza, perejil y zanahorias o con salsas a la vinagreta que contengan alcaparra, nabo e hinojo. Pan de harina sin cerner.

Se evitará toda humedad en los dulces y frutas, limitándose al dulce puro a base de miel y arropes de azúcar y a los frutos secos como pasas, nueces, dátiles, bellotas, castañas, avellanas, acerolas y similares.

Bebidas

Se ha de tomar poca agua y poco fría, si se desea endulzada con miel o azúcar. También son buenas las aguas que corren por minas y las aguas termales, siempre que sea posible.

Como es habitual, tanto para preservar la salud como para purificar se aconseja el oximiel mezclado con agua caliente, compota de miel y rosas y electuarios con zanahorias, alcaceña, hinojo. Asimismo caldo de gallo cocido con cártamo.

Sueño

Se velará parte de la noche y todo el día y se descansará en camas con cobertores de lana y situadas de tal modo que reciban los rayos solares.

Actividades del cuerpo

Se recomienda hacer mucho ejercicio, jugando, caminando o montando, si ello es posible, hasta que el cansancio y el sudor sean grandes. Cualquier momento del día o de la noche es bueno para la práctica del coito si las demás circunstancias lo aconsejan.

Baños

El baño es muy saludable puesto que disuelve humores y purifica la parte exterior del cuerpo; para ello se prefiere hacer uso del aire caliente más que del agua, la cual se recomienda salada. Debe evitarse tomar el baño después de comer y quedarse contemplando agua y humedades.

Respecto a las inhalaciones se recomiendan todas aquellas que sequen como el olíbano, la almáciga, la sandáraca y las flores de mirto.

Vestidos

Se confeccionarán los vestidos con tejidos dobles, de lino y lana, teñidos de color obscuro, dado que resulta nociva la contemplación de los blancos.

Otras actividades

En cuanto a las distracciones son recomendables los cánticos agudos, con ritmo fuerte, acompañados de percusión de tamboriles, las poesías de elogios y gestos heróicos así como eróticas y las conversaciones sobre litigios y temas polémicos.

Se frecuentarán las tertulias con comerciantes de brocados, escultores y joyeros.

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Sobre el régimen de la complexión biliar amarilla en el invierno

Aire

En esta estación la calidez y la sequedad de dicha constitución se compensan con la frialdad y humedad de la estación de tal modo que se aproxima al equilibrio y su régimen puede suavizarse y hacer uso de cosas que otros deben evitar, sin dejar de tener presente que esta complexión, debido a su ligereza, capta rápidamente todo. Así, respecto del aire, aunque se evite el muy frío, no dañará inspirar uno frío. Si se quiere calentar se han de buscar las zonas costeras, las tierras bajas y las depresiones de terreno.

Alimentos

El régimen también se relaja con los alimentos y se permiten sin restricción las carnes procedentes de ternera, oveja, aves y gallinas y las carnes procedentes de la caza y de la pesca, ligeramente refrescadas con vinagre y verduras; se pueden preparar asadas o cocidas y tomarlas acompañadas de pan cocido al horno. También platos simples confeccionados con fideos y sus derivados, caldos ensopados, leche con arroz y migas.

Bebidas

Se beberá agua en cantidad equilibrada, ni fría ni cálida, procedente de manantiales. Zumos de frutas en su estado natural a los que se puede añadir alcaparras o azúcar.

Postres

Entre los frutos secos: uvas en conserva, higos y pasas secas, almendras, nueces, avellanas, castañas y bellotas y anacardos. Y respecto a los dulces se tomarán los simples, elaborados con semillas de lino y ajonjolí, piñones y almendras con azúcar y productos semejantes.

Actividades del cuerpo

Es muy recomendable realizar ejercicio pero sin excederse para que el organismo no se deseque en demasía, paseando, caminando o montando y haciendo después uso del masaje. La práctica del coito también es aconsejable efectuándolo pasado el mediodía y durante la noche. Ya que, por otra parte, no perjudicará dormir un poco menos.

Baños

Se tomarán baños en justa proporción, cuidando sólo de salir gradualmente para evitar la frialdad del aire, tras los cuales se utilizarán perfumes equilibrados tendentes a la calidez, como el de flor de naranja agria, el almizcle, el agua de rosas y los compuestos elaborados con beleño y ámbar. Los recintos y habitaciones se perfumarán con flores aromáticas, el toronjil, por ejemplo.

Vestidos

Los vestidos serán de lana fina mezclada con algodón y pelo de cabra, además de pellizas delgadas.

Otras actividades

Es recomendable la contemplación de rojos, púrpuras y amarillos intensos. Mantener conversaciones sobre leyes, normativas y poesías, además de discutir sobre cuestiones relativas a la lengua y otros temas que permitan mantener el argumento. Los cantos que se escuchen serán equilibrados, con ritmo fuerte en el que se intercalarán alabanzas y poesías eróticas. Será beneficiosa la compañía de artesanos destacados en su oficio como trabajadores del cuero o farmacéuticos.

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Sobre el régimen de la complexión biliar negra en el invierno

Aire

En este caso hay un exceso de frialdad porque se suman la frialdad de la estación con la de la complexión, por lo tanto, se buscará predominantemente calentar. Siempre que se pueda se orientarán las viviendas hacia el sur, se buscarán las zonas soleadas o, en su defecto, se calentará con mantas y braseros.

Alimentos

En cuanto a la comida, se recomienda la ingestión de alimentos cálidos, pero tendentes al equilibrio, como carnes de cordero, gallina y otras aves, asadas, tanto a la brasa como en la sartén, bien condimentadas y rellenas.

Bebidas

Respecto a la bebida, se advierte de tomar poca agua y poco fría, endulzada con miel o azúcar, si se desea. Asimismo se pueden tomar jarabes confeccionados con palo de regaliz, con lengua de buey y otros parecidos.

Postres

Sin embargo, no hay restricciones con los dulces, salvo la cantidad en exceso; todos le vienen bien a esta complexión como los turrones a base de almendra, sésamo y miel, los pestiños y otros tipos de masa fermentada y frita y después bañada de azúcar o miel, gachas dulces de jengibre, etc. Entre los frutos secos, higos, pasas, almendras y toda clase de pulpas con dulces.

Actividades del cuerpo y Baños

La práctica del deporte es saludable si se hace con moderación. Asimismo el baño resulta conveniente para generar calidez y compensar así las dos frialdades.

Vestidos

Los vestidos contribuirán por su parte a calentar si se usan tejidos atemperados como fieltro, pellizas y telas gruesas de algodón.

Aromas

Acerca de los perfumes para inhalar o perfumarse se consideran apropiados los de jazmín, rosa blanca, flor de naranjo amargo, almizcle, todas las albahacas y las algalias.

Otras Actividades

Es beneficiosa la contemplación de rojos y amarillos, la conversación animada sobre temas de ciencias experimentales, buscando siempre la pregunta y la respuesta, la audición de cantos con voces ni agudas ni graves. Se buscarán las tertulias con curtidores de pieles, encuadernadores de libros o artesanos que tengan contacto con el sol.

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Sobre el régimen de la complexión flemática en el invierno

Sobre ella diremos que tiende a la frialdad y a la humedad, por lo tanto resultan muy de temer las enfermedades crónicas. El régimen tratará fundamentalmente de someter la enorme fuerza de esta desviación.

Aire

Allí donde se pueda se buscará el aire cálido y suave, en zonas que reciban el soplo del sur o estén próximas a minas u hornos de arcilla. Donde no se pueda, mediante tratamiento, es decir, resguardándose de los aires fríos y húmedos, encendiendo fuego en las casas y situando las camas siempre levantadas del suelo. También pueden cubrirse las paredes con tapices y telas de lana. Resultan muy apropiadas las velas de cera perfumada.

Alimentos

Para la comida se buscarán alimentos secos, como las carnes de ave en general: gallinas, perdices, codornices, palomas o estorninos; y las procedentes de la caza como liebres y venados, aderezadas con especias y preparadas con ajo, cebolla, aceite, comino e hinojo. También acompañadas de salsas de adobo con pimienta y nuez moscada. Lo mismo fritas, cocidas o asadas. Sin embargo, se evitarán las sopas picantes de pan.

Bebidas

Por la mañana se recomienda beber agua caliente sola o en infusiones. El resto del día también agua o el conocido oximiel u otros jarabes de miel y azúcar.

Postres

Dulces de miel y dátiles, arropes espesados con harinas y especias que contengan almendras, nueces y piñones. Además de los digestivos cálidos, tomados tras las comidas, como jengibre, pimienta, zanahoria, cáscara de toronja, electuarios y compotas.

Frutos secos: higos, pasas, pistachos, almendras, garbanzos fritos con sal, coco y pulpa de tamarindo.

Se recomiendan los caldos de ave con especias en ayunas, además de jarabes de valeriana y orégano. Asímismo hacer gargarismos.

Sueño

Respecto al sueño y la vigilia, conviene alargar ésta y espabilar el sueño con elucubraciones mentales o tomando la brisa nocturna. Hay que cuidarse de dormir en camas alzadas del suelo y proteger la cabeza del frío. Se caldearán las habitaciones con braseros y estufas y se usarán cobertores de algodón y pieles.

Actividades del cuerpo

Traerá beneficio el practicar todo tipo de deporte, lo mismo con el estómago vacío que lleno, ejecutar muchos movimientos corporales y hacer uso del masaje fuerte. Sin embargo, no se recomienda el coito salvo si la exigencia es grande, porque al sumarse la frialdad y la humedad excede la parte pesada.

Baño

El baño es mejor tomarlo en ayunas, friccionando con fuerza y secando mucho para conseguir la exudación, aplicándose medicamentos aromáticos a base de plantas.

Vestidos

Los vestidos se confeccionarán con telas gruesas de algodón, lana pura, seda con lana y pieles cálidas de animales.

Aromas

Son buenos todos los perfumes de gran calidez, como el almizcle, la algalia y los medicamentos indios: clavo, nuez moscada, valeriana, ámbar o beleño. También están muy indicados los sahumerios desecativos con almáciga, sandáraca, hipérico y aguas de flores como la rosa blanca, el jazmín, la flor del naranjo ácido, el lirio, la camomila y otras parecidas.

Otras actividades

Se contemplarán los rojos, los amarillos fuertes y los púrpuras. Se participará en conversaciones sobre temas polémicos o se recitarán poemas en réplica a otros que traten de gestos heroicos y aventuras, evitando los asuntos de difícil comprensión y las alegorías demasiado complicadas. Se escucharán cantos agudos, acompañados de palmas e instrumentos de fuerte ritmo como tambores, trompetas y palillos de tañer. Será apropiada la compañía de artesanos que utilicen el fuego en su trabajo y hagan ruido, por ejemplo herreros.

El régimen será estricto cuando la estación esté en su rigor y se irá suavizando a medida que decaiga.

Glosario de términos poco conocidos y apéndices.

Alcaceña: Cebada verde.

Algalia: Compuesto de ámbar y almizcle con aceite de beleño; también recibe el mismo nombre el exudado de la civeta.

Almáciga: Resina clara y aromática que se extrae de una variedad de lentisco y se emplea para curar resfriados.

Electuario: Medicamento compuesto de varios ingredientes vegetales y cierta cantidad de azúcar y miel, considerado como golosina en su forma más sencilla.

Olíbano: Incienso aromático.

Frankincense-essential-oil (1)
Esencia de aceite de Olíbao

Sandáraca: Resina amarillenta que se saca del enebro, la tuya y otras coníferas.

Toronjil: Planta herbácea, de flores blancas, muy común en España y usada en medicina como remedio tónico y espasmódico. Llamada también hierba abejera.

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Aqua Rosarum (Agua de rosas)

Tomáranse rosas rubias, bien abiertas y recién cogidas, se limpiaran de sus astiles, y cálices, se machacarán bien en un mortero de Piedra, y se echaran en una tinaja de tierra vidriada, vaciando encima el zumo recién sacado de otras rosas rubias, se tapará, y se dejará por dos días en digestión, después se echara en una cucúrbita de cobre estañada, que se pondrá en un horno, poniéndole su cabeza con su refrigerante, y recipiente, se enlosaran las junturas, y con un fuego blando se hará destilar las dos terceras partes de la humedad, después se exprimirá lo que queda dentro de la cucúrbita, y se volverá à echar dentro de ella, y se continuara la destilación con el fuego blando hasta que no quedan más de dos ò tres libras de humedad dentro de la cucúrbita, después se juntarán las Aguas destiladas, y se echaran en redomas de vidrio, que se dejarán por dos o tres días destapadas, para que se les vaya si tienen algunas empireuma, después se taparan, y se guardaran para el uso.

Ella fortifica el pecho, corazón, y el estómago. La dosis es de una onza hasta seis. Sirve también para detener las cámaras, el flujo de la sangre; gastase en colirios para enfermedades de los ojos, y para los jeringatorios detersivos. Si se quiere tener un agua muy olorosa, se puede echar en lugar de las rosas rubias las rosas de Alexandria, y saldrá un agua muy olorosa, y algo purgante.

Del mismo modo se hacen todas las aguas de todas las flores, advirtiendo, que las que tienen en sí poco zumo, se ha de echar en su lugar la infusión muy fuerte de flores hecha en agua, cuando es refrescante, ò hecha en vino, y agua, cuando su virtud es producir calor.

Oxymel Scilliticum. Mesuae, Exphar. Aug. Ren.

Se mezclará en una cazuela de barro vidriado la miel y el vinagre escilítico preparado, como se ha dicho, cuando se trató de él, se pondrá sobre un fuego lento, y se dejará cocer hasta que se pong en consistencia de Jarabe, despumándolo de cuando en cuando, se apartará y se dejará enfriar, reponiendolo para el uso.

Es buena para incidir y atenuar las flemas, que están pegadas en los pulmones, en la pecho y demás partes del cuerpo. Se sirven de él también para las Esquinancias, para la Epilepsia; mézclase con los Looches, en los gargarismos, en las aguas y demás géneros de medicamentos apropiados. Su dosis es de dos dracmas hasta media onza.

Este tiene más fuerza que el oximiel simple, por la virtud que el vinagre ha extraído de la cebolla albarrana. En éste se debe observar lo que se ha dicho con el antecedente.

La Pharmacopea de Noremberga hace un Ousaccahro Escilítico con partes iguales de vinagre escilítico y azúcar, cociéndolo hasta la debida consistencia, y lo guarda para el uso, sirve para los mismos usos.

Aqua Cinnamomi (Agua de Canela)

Escogeràse la canela, que pique bien, y sea bien aromatica, se quebrantara, y se echara dentro de una cucurbita de vidrio, y se la añadira el vino blanco, se le pondra su cabeça, y recipiente, se tapran las junturas con una vexiga mojada, se pondra en digestion en el baño de areña humedo por tres dias, después se le dara un fuego algo fuerte, para hazer destilar casi toda la humedad, y se tendrá una agua lacticinosa, que se guardara en una redoma bien tapada para el vso.

En buena para fortificar el estomago, la cabeça, y el coraçon, ayuda a la digestion, excita los meses à las mugeres, provoca el parto, haze arrojar las parias, deshaze y arroja las ventosidades, o flatos, y quita las ostrucciones. La dosis es de vna dragma hasta vna onça: sirve también para aroatizar muchas bevidas.

La virtus de la canela consiste en vn azucar salino-volatil, que es el que aumenta los espiritus vitales, y su movimiento, para rarefacer, y dissolver los humores crassos, que causan las enfermedades dichas; echase el vino por ser vn licor compuesto de vn azufre salino volatil, del mesmo modo que la canela, por lo qual es mensatuo proporcionado para esta simple; algunos le añaden agua rosada, de torongil, de cevada, pero es inutil en esta composicion, pues no se le puede aumentar su virtud.

Al principio de la destilacion sale un agua clara, que es el espiritu de vino, que ha dissuelto todo exactamente lo que ha llevado consigo de la essencia de la canela; pero lo que sale después, que es la parte flegmatica del vino, sale de color de leche, porque siendo vn licor flegmatico, no se puede dissolver enteramente el azeyte de canela, y assi constituye un licor blanco; esto se experimenta, pues dexando el agua por mucho tiempo en vna redoma, se beulve clara, aposandose al fondo algunas gotas de la essencia de canela, y entonces no es tan buena.

Puedese hazer la destilacion de esta agua por el baño de cenizas, ò de arena seco; pero se ha de tener cuydado, que al fin de la destilacion ne se pegue la canela al fondo, y el agua adquiera olor empirreuatico, lo que queda en el alembique es inutil, por estar destituido de todos sus principios activos.

Aqua Cerasorum Dulcium Spirituosa

(Agua de cerezas)

Tomaranse las cerezas bien maduras, y si fuessen negras seràn mejores, se echan en una cucurbita de barro vidriado, y se pone à fermentar por seis dias, dpo se exprime el zumo, y se pone a destilar dentro de un Alembique de cobre estañado, con su cabeça, refrigerante, y recipiente, enlodadas las junturas con vn fuego moderado, en aviendo destilado las tres quartas partes del licor se apartaran loos vasos del fuego, y se repondra el agua para el vso.

Ella es buena para fortificar las sangre, aprovecha en la alferecia, Perlesia, Apoplegia, y semejantes enfermedades. La dosis es de vna onça hasta tres.

Hazese la fermentacion para que sus partes viscosas se utilizen y dexen exaltar las partes salino-sulfureas, que son las que buelven esta agua espirituosa.

Del mesmo modo se hazen todas las aguas de las frutas maduras; pero si se quisiesse tener vn agua flegmatica; esto es, con muy pocas aprtes activas, se toman las frutas, se machacaràn, y assi machacadas, ò su zumo recien exprimido, se destila con vn calor moderado, ò con el calor del Baño de Vapor, y sale vn agua totalmente flegmatica.

Aqua Napha, Seu Florun Arantiorum Composita (Agua de Azahar)

Tomaranse las flores de naranja, se quebrantaran en vn mortero de piedra y se echaran dentro de vn alambique de vidrio, con las seis onças de las superficies de las cortezas de naranja, esto es, solo lo amarillo de encima, y se les añadira el agua de torongil, y el vino; se tapara, y se pondra en estiercol por dos dias, o en otro lugar caliente, después se le pondra su cabeza, y recipiente, se enlodaran las junturas, y con el calor fuerte del baño de arena humedo, de maria, ù de vapor, se harà destilar toda la humedad, y se guardara en vn vaso bien tapado.

Es buena contra los vapores, que causan deliquios, resiste la malignidad de los humores, es excelente para quitar los accidentes, y enfermedades hystericas, quita las obstrucciones, y provoca los meses, fortifica el estomago, corazon y cabeza; es carminante por lo qual ayua en los dolores colicos. La dosis es de dos dragmas hasta vna onça.

Este es el mejor methodo de hazer el agua de flor de azàr, y en particular en ad, que ay muy poca flor: en fin esta agua contiene tanta virtud, como cualquiera otra, que va hecha de otro qualquier genero.

Si se quiere tener espíritu de la flor, se rectificará esta agua sobre nuevas flores, y en un matraz, y solo ascenderá lo espirituoso del vino, cargado de las partes sulfúreas aromático-volátiles. Tiene mas actividad que el agua, sirve en las mesmas enfermedades. La dosis es de un escrúpulo hasta una dragma.

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Apéndice 1

Los aromas en Al-andalus

Al contrario de numerosas religiones que condenan el acto de la carne, los Musulmanes (Derivado de Mouslin = “Aquel que se resigna a la voluntad divina”. Meslemoun = consagrado a Dios. 240 millones de seres en el mundo siguen hoy los preceptos de Muhammed), al contrario veían en las relaciones sexuales precisamente la unión más completa que sea posible en el amor y, por ese hecho, en Dios.

(Hablando de las mujeres, Muhammed las llama annisâ , plural al cual no corresponde singular, ya que dice: “tres de vuestros mundos me fueron dadas dignas de amor: las mujeres, los perfumes y la oración”.)

Propósitos Psicológicos Tomo XXX / 8 y 10 escrito y traducido e impreso por el mismo Sat Gurú de la Ferrière al ritmo de uno por mes durante 36 meses en el mismo período en que, entre otras cosas formaba en el Discipulado Modelo al Venerable M·.· Ferriz Olivares a través de más de una docena de cartas muy extensas al mes durante 7 años y dictaba las pautas para reajustar su movimiento que se había deformado demasiado.

Alguien preguntó a Ÿa’far as-Sadig (1), de qué manera un hombre podía mostrar la Bendición divina, y respondió:

«Llevando sus vestimentas limpias y perfumándose, blanqueando su casa, y quitando la suciedad de la misma. Pues, Dios ama el brillo de la luz antes de la salida del sol y así, El aleja la pobreza y aumenta los medios de subsistencia de la persona que se comporta de esta forma».

1)-Se trata del bisnieto de al-Husain (626-680), hijo de Alí Ibn Abi Talib (600-661) y Fátima az-Zahra (615-633), la hija del Profeta Muhammad (BPD) —la Paz sea con ellos—. Es uno de los grandes sabios del Islam, venerado por la escuela shií como el sexto de los doce Imames0 de la descendencia profética, y por la escuela sunni como uno de los más destacados tabi’ún (la segunda generación después de los contemporáneos del Profeta). Tuvo cientos de discípulos que aprendieron de él las ciencias islámicas, incluso dos de los fundadores de las escuelas sunníes de jurisprudencia: Abu Hanifah (699-767) y Malik Ibn Anas (715-795). El Imam Ÿa’far as-Sadiq (P) vivió entre 702 y 765 y fue envenenado por el soberano abbasí al Mansur (709-775).

Una práctica que se remonta a la Sunna, o sea las tradiciones y costumbres del Profeta Muhammad (BPD) es la elaboración y utilización de perfumes no alcohólicos. Otra narración de Ÿa’far as-Sadiq (P) dice que «vestirse bien reduce al enemigo y perfumarse el cuerpo atenúa la tensión mental y las preocupaciones».

La islamóloga Rachel Arié nos recuerda que «Los musulmanes de España, de cualquier condición social, usaban normalmente perfumes y ünguentos. Tanto hombres como mujeres sintieron predilección por las esencias a base de limón, de rosas y de violetas, y por el ámbar: ámbar gris, ámbar natural (anbar), desmenuzado o molido, y ámbar negro. El perfume de almizcle (al-misk) parece haberse impuesto en al-Ándalus, como atestiguan varias poesías. Los aceites perfumados y las esencias de flores se conservaban en frascos de vidrio y cristales como hoy lo siguen haciendo los perfumistas y boticarios magrebíes. Ibn Hazm nos cuenta que las cordobesas de su tiempo pasaban largo tiempo mascando goma para perfumar su aliento» (Rachel Arié: Quelques remarques sur le costume des Musulmans d’Espagne au temps des Nasrides, tomo XII/3, Leiden, 1965, págs. 244-261).

Toda la gama de perfumes y cuidados estéticos y de la salud ha quedado conservada en los tratados de alimentos, higiene y medicina de Avenzoar (1095-1161) e Ibn Wafid de Toledo (1008-1074). Véase E: García Sánchez: El Kitab al-agdiya de Avenzoar, Granada, 1983; Camilo Alvarez de Morales: “El libro de la almohada” de Ibn Wafid de Toledo (recetario médico árabe del siglo XI), Toledo, 1980.

Los Perfumes

Algunas materias aromáticas de origen animal, importadas a al-Ándalus desde Oriente:

Almizcle

Llamado en árabe al-misk. Sustancia grasa de intenso olor que se encuentra en una bolsa glandular de un mamífero de la familia de los cérvidos y semejante a la cabra, llamado almizclero, que vive en las montañas del Asia Central.

En al-Ándalus el olor del almizcle fue muy popular, ya que se alude al almizcle frecuentemente en los poemas andalusíes, comparándolo con todo aroma intenso y perfumado.

Un ejemplo es el poeta Ibn A’isa (siglo XI) que concibe al-Ándalus como: «Una tierra de almizcle, una atmósfera de ámbar, (…) y una lluvia fina de agua de rosas».

Ibn Abi Umayya (también poeta del siglo XI) se pregunta si el aroma que intenta descubrir procede: «del almizcle de Darín que la brisa trae como saludo o del ámbar de al-Sihr o de los jardines llenos de flores».

Así, se ha dicho que el Profeta debía amar a las mujeres a causa de la perfecta contemplación de Dios en ellas.

La contemplación de Dios en las mujeres es la más intensa y la más perfecta; y la unión la más intensa –en el orden sensible, que sirve de soporte a esa contemplación- es el acto conyugal.

Propósitos Psicológicos Tomo XXX / 9 escrito y traducido e impreso por el mismo Sat Gurú de la Ferrière al ritmo de uno por mes durante 36 meses en el mismo período en que, entre otras cosas formaba en el Discipulado Modelo al Venerable M·.· Ferriz Olivares a través de más de una docena de cartas muy extensas al mes durante 7 años y dictaba las pautas para reajustar su movimiento que se había deformado demasiado.

Ámbar gris

Llamado en árabe ‘abir. Sustancia que se encuentra en las vísceras del cachalote. Es sólida, opaca, de olor almizcleño, que se ablanda con el calor de la mano.

Se puede hallar en masas pequeñas y rugosas, sobrenadando las costas del Coromandel (situada al sureste de la India), la isla de Sumatra, la isla de Socotra (Yemen) y la de Madagascar. Era muy utilizado en al-Ándalus en perfumería y en la producción de afrodisíacos.

Al parecer, también se encontraba el ámbar gris en las costas andalusíes del Algarve, según el historiador argelino al-Maqqarí (1591-1634) duraba mucho al ser quemado en pebeteros.

El ámbar gris, como hemos visto más arriba, también sirvió de metáfora perfumada a los poetas andalusíes, como en este caso, al soberano de Almería (al-Mariya), Abu Yahya Mu’izz ad-Daula al-Mu’tasim billah (g. 1052-1091) quien envió a una de sus mujeres una misiva por medio de una paloma, diciendo: «Esta paloma os transmitirá, como prueba de mi afecto, mensajes más olorosos y perfumados que las fragancias del ‘abir (ámbar gris)».

Los productos aromáticos que perfumaban las mezquitas

La mezquita es un lugar de reunión de los creyentes y para dignificar ese lugar durante la asistencia colectiva de los musulmanes en la oración del Viernes y en las fiestas importantes, se quemaban en pebeteros productos aromáticos, importados de Oriente.

Entre las Suras del Sagrado Corán que se recitaban frecuentemente en la mezquita de al-Ándalus, algunas aleyas hablan de especias y perfumes en el Paraíso:

«Por cierto que los justos beberán en copas de una mezcla alcanforada»

«Allí se les servirá una copa que contendrá una mezcla de jengibre

tomada de una fuente de allí (el Paraíso) que se llama Salsabil».

Sura Al-Insan (76), aleyas 5, 17 y 18.

Áloe indio o árbol de la India (aquilasia agalloca)

Originario de la India, cuya madera se ha mencionado en algunas traducciones de textos árabes erróneamente como madera de áloe. Se utilizaba como incienso, por las propiedades aromáticas de su resina, en las mezquitas de La Meca (Arabia) y seguramente también en las de al-Ándalus. Tenía aplicación en la preparación de perfumes y electuarios, vinculándose siempre su utilización a los soberanos, quizá por su elevado coste.

Árbol del incienso (c. abyssinica)

Llamado en árabe lubbán. Se encontraba en Arabia y en Africa, y de él se extraía una gomorresina de color amarillo rojizo, sabor acre y muy aromática al ser quemada; es el incienso que todos conocemos.

Entre las propiedades terapéuticas del incienso se encontraba el avivar la inteligencia y aumentar la memoria, según Ibn Zuhr, latinizado Avenzoar (1095-1161), médico andalusí que residió un tiempo en El Cairo, autor del Kitab al-taysir fi ad-madawat wa-al-tadbir (“Libro que facilita el estudio de la terapéutica y la dieta”), un manual que un siglo más tarde fue traducido al latín consiguiendo una gran difusión.

Protegía de la picadura del escorpión el tomar incienso con alguna bebida.

Sándalo

En Ál-Andalus llamado sandal. Árbol semejante en su aspecto al nogal. Hojas ovales, flores pequeñas y fruto parecido a las cerezas. Su madera es amarilla-marrón y produce un excelente aroma, especialmente al ser quemada.

Originario de las costas de la India, su aceite era muy utilizado en las islas Maldivas como ünguento aromático, según refiere el viajero tangerino Ibn Battuta (1304-1377) —cfr. Ibn Battuta: A través del Islam, Alianza, Madrid, 1988, págs. 676—. El geópono Abu l-Jayr al-Isbilí (siglo XI), natural de Sevilla como indica su nisba, indica que el árbol de sándalo llega a vivir unos ciento cincuenta años.

También con el nombre de sándalo se conoce una planta herbácea olorosa, de poca altura, de hojas pecioaladas y flores rosáceas, originaria de Persia y que se cultivaba en jardines. Es este el llamado sándalo maqasiri, mencionado por Ibn Battuta, que se utilizaba en la elaboración de perfumes y como elemento de higiene para limpiar la boca tras las comidas.

También en este caso los poetas andalusíes recogen la metáfora de la madera aromática quemándose en un brasero. Así dirigiéndose a su soberano — Muhammad Ibn Abbad (1039-1095) que se hizo llamar al-Mu’tamid bi-llah (“el apuntalado por Dios”), rey poeta de Sevilla— en adulación, se manifiesta el visir Ibn ‘Ammar (1031-1086): «¿Qué podría perfumarse si el mencionarte es sándalo que pondría en el brasero ardiente de mi pensamiento?».

Los productos de embellecimiento

En al-Ándalus, como en el resto del mundo islámico, los perfumes tuvieron una presencia importante. Eran de uso general en todas las clases sociales, y tanto hombres como mujeres los usaban en gran cantidad.

A esto se unía la asistencia al hammam (baño) y los cuidados estéticos que allí se ofrecían. Así fue común en al-Ándalus la utilización de jabones aromáticos, el empleo de aceites y ünguentos corporales, la depilación, el arreglo y el teñido del cabello con alheña; la decoración de manos y pies de las mujeres con alheña (al-henna), exclusivo en las mujeres, así como el perfilado de ojos con sulfuro de antinomio (kohl).

Además de todo ello, el rociado con perfumes de agua de rosas, perfume de azafrán, almizcle, ámbar natural desmenuzado, ámbar negro, etc.

El polímata granadino Lisanuddín Ibn al-Jatib (1313-1375) en una de sus últimas obras, la Nufadat al-ÿirab fi ‘ulalat al-igtirab (“Sacudida de alforjas para entretener el exilio”), Manuscrito de El Escorial Nº 1750, nos relata una recepción en la Alhambra, ofrecida por el sultán nazarí Muhammad V en 1362, durante la fiesta de inauguración de varias salas de la «fortaleza roja»:

«Al acabarse las recitaciones subió de tono el tumultuoso ruido del dikr, que rebotaba en unas y otras paredes, duplicado por el eco de la nueva construcción. En el dhikr compitieron los expertos con la masa del vulgo. Hizo mucha mella en los ánimos. En las imaginaciones irrumpieron sentimientos de sumisión al poder divino y de desgarramiento por el temor de Dios, que acabaron por producir enajenaciones. Tras ella vino la vuelta en sí. Y entonces la cerrada atmósfera se nubló con el humo del ámbar de Sihr, cuya nube entoldó a los circunstantes. Fue vertida el agua de rosas, caída sobre las ramas de la familiaridad como un diluvio, hasta el punto que gotearon las barbas y se calaron las vestiduras. La flauta empezó a sonar para cerrar el programa protocolario» (traducción de Emilio García Gómez en su obra, Foco de antigua luz sobre la Alhambra, Madrid, 1988, págs. 155-6).

Apéndice 2

Almásigas

Son los atramentos llamados en Al-Andalus almásigas, unas tinturas espagíricas especialmente preparadas para ser usadas como tintas de escribir. La aplicación de este sistema terapéutico altamente sofisticado puso a los chémicos (bukamá) andalusíes en el más alto nivel científico.

Una esmerada preparación caligráfica (el adiestramiento en la llamada “ciencia de la pluma”) y el manejo eficaz de las siete fuerzas arcanas de la Naturaleza, permitían al “hakim”(*) andalusí trazar en el papel o en el pergamino los caracteres precisos con el atramento adecuado al caso.

El agua lustral o el suero de leche desleían después los trazos conformando así un remedio personalizado en el que la intención (“niyya”), la onda de forma (“jit”) y la fuerza arcana de la planta (“yinn”)  actuaban al unísono para restablecer, con el permiso de Allah, la salud del paciente.

La aplicación de este sistema altamente sofisticado pone a los kémicos andalusíes en el más alto nivel científico. Una esmerada preparación caligráfica (el adiestramiento en la llamada “ilm al-qalam “ o “ ciencia de la pluma “, y el manejo eficaz de las siete fuerzas arcanas dela naturaleza, permitían al “hakim”(*), o “kémico “ medieval trazar en papel o en pergamino los caracteres precisos con los“atramentos” adecuado a cada caso. El agua o el suero de leche “desleían” después los trazos y conformaban así un remedio personalizado en el que intención ( “niyya”), onda de forma (“jit”) y fuerza natural extraída de la planta (“yinn”), actuaban al unísono para restablecer la salud del paciente.

Sothis, en su afán de recuperar la tradición espagírica de Al-Andalus, presenta por vez primera desde el siglo XVI, en que esta práctica sufrió persecución, un sistema de siete atramentos correspondientes a las siete fuerzas básicas de la Naturaleza y confeccionados exactamente como se hacía antaño.

El interés de las almásigas, no radica, sin embargo, tan sólo en la recuperación de lo tradicional, sino en que se trata de un sistema científico emparentado con el mismo paradigma al que pertenece la homeopatía y al que, al mismo tiempo, podemos calificar de Teúrgico. En efecto, Teurgia y Ciencia, ignominiosamente divorciadas por el positivismo mecanicista y por el cientifismo materialista, vuelven a darse la mano como en tiempos pretéritos, para resolver, con una eficacia que roza lo increíble, los casos más desesperados del sufrimiento humano.

NOTA: Se seguirán en nuevas entradas, las restantes Estaciones del año.

 

De materia médica: Dioscurides Neapolitanus.

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El precioso códice conocido como el Dioscurides Neapolitanus contiene la obra de Pedanio Dioscórides, el médico griego que nació en Anazarbo cerca de Tarso, en Cilicia (actual Turquía) y vivió en el siglo I d. C., durante el reinado del emperador Nerón. Dioscórides escribió el tratado Perì üles iatrichès, comúnmente conocido en latín como De materia medica (Sobre sustancias médicas), en cinco libros. Se lo considera el manual más importante de medicina y farmacopea de las antiguas Grecia y Roma, y ​​fue muy respetado en la Edad Media, tanto en el mundo occidental como en el árabe. La obra abarca la eficacia terapéutica de las sustancias naturales provenientes de los reinos animal, vegetal y mineral.

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El códice de la Biblioteca Nacional de Nápoles solo incluye las hierbas; en sus 170 páginas ilustradas, cubre todas las plantas medicinales conocidas junto con un comentario que describe cada planta, su hábitat y sus usos terapéuticos. El Dioscurides Neapolitanus está fuertemente vinculado con el Dioscurides Costantinopolitanus de Viena, que se produjo en Constantinopla en el año 512 para la princesa Anicia Juliana, hija Olibrio, emperador romano de Occidente: es probable que ambas obras deriven de un arquetipo en común. Sin embargo, el códice napolitano no contiene las mismas figuras antropomorfas y zoomorfas que aparecen en el códice vienés ni en otros códices de Dioscórides, tales como los que se conservan en París y en el Palazzo Chigi de Roma. La vivacidad de las ilustraciones, que se hacen más preciadas por el comentario tan detallado, contribuye al valor anticuario de este manuscrito extremadamente raro. La obra también es una fuente fundamental para el estudio de la cultura médica grecorromana y su recepción en el mundo bizantino italiano a finales del siglo VI y principios del VII. Proporciona evidencia de las tendencias intelectuales y culturales de la época, entre ellas, una cierta preferencia por un tipo de texto didáctico que se asemeja más a un manual que a un tratado científico. Como ya planteó Bernard de Montfaucon a finales del siglo XVII (cuando vio el Dioscurides Neapolitanus en Nápoles y elogió su belleza), el manuscrito es sin duda de origen italiano aunque no está claro en qué lugar de Italia se realizó exactamente. Algunos eruditos arguyen que proviene del Exarcado de Rávena, mientras que otros argumentan que viene del sur, de un entorno influenciado por el estadista y escritor romano Casiodoro (circa 487-circa 580).

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Autor: Pedanio Dioscórides, de Anazarbo

Fecha de creación: Alrededor de 500 d. C. – 699 d. C.

Fecha del contenido: Alrededor de 1 d. C. – 99 d. C.

Idioma: Griego antiguo (hasta 1453)

Título en el idioma original: De materia médica.

El libro completo puede disfrutarse en el enlace siguiente.

http://www.wdl.org/es/item/10690/#q=diosc%C3%B3rides&qla=es

Pensadores influyentes en la Historia de la Ciencia

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De la página oficial  del MUNCYT (Museo Nacional de Ciencia y Tecnología), tomo:

Una vez más, el MUNCYT se ocupa de acercarnos la historia. Si una de sus misiones, para empujarnos al futuro, radica en la popularización y comprensión de la ciencia que se está creando, que mueve nuestro mundo y que vemos asomar en los medios de comunicación, otros objetivos nos invitan a mirar al pasado, tratando de fortalecer las raíces que sustentan nuestra cultura.

En esta obra, y en la exposición que la acompaña, los expertos han querido seleccionar, con la limitación en número que aconseja toda tarea de este género, el conjunto de libros que podríamos considerar más destacados por su trascendencia en la historia del pensamiento científico. Abarcan un período tan amplio como el de la cultura humana, y el índice de mayor o menor frecuencia a lo largo de los siglos respectivos puede ser un indicador de la presencia de las crisis y revoluciones en el mundo de las ideas. Siempre definiendo un progreso.

Si los libros representan la historia del pensamiento, este proyecto quiere recordarnos que todas la ideas científicas nacen o se hacen en el encuentro con el mundo material, con objetos de nuestro mundo. Cada libro se presenta vinculado a un objeto, en la mayor parte de los casos de la colección del MUNCYT, que nos invita a pensar en clave de historia y a poner personalmente en marcha el proceso de intervención imprescindible para que, al menos mentalmente, se puedan generar conceptos a partir de la percepción de hechos.

En esta entrada recojo los veintiséis retratos realizados por Eulogia Merle de los científicos que forman parte de la exposición ‘Libros inmortales, instrumentos esenciales’, sobre las obras que han cambiado el curso del pensamiento humano, así como una breve biografía de ellos. La muestra se inaugura el 17 de octubre de 2013 en la sede de A Coruña del Museo Nacional de Ciencia y Tecnología (MUNCYT). El catálogo de esta muestra se puede descargar desde la web del MUNCYT.

‘Tratados Hipocráticos’ de Hipócrates de Cos (460-380 a. C.). Nace la medicina como ciencia.
‘Tratados Hipocráticos’ de Hipócrates de Cos (460-380 a. C.). Nace la medicina como ciencia.

Al llamado “Padre de la medicina” le podemos reconocer tres importantes aportaciones: el racionalismo, la observación cuidadosa y la necesidad de unas normas éticas. Según la tradición era médico y nacido en la Isla de Cos, incluso emparentado con Asclepio, dios griego de la medicina. Con certeza poco o nada se sabe de su vida; quizás viajó por toda Grecia realizando observaciones y tratando enfermos, lo que le serviría para compilar toda su experiencia en una serie de escritos de medicina que se le atribuyen y que siglos más tarde dieron forma al Corpus Hippocraticum. Defiende la concepción de la enfermedad como la consecuencia de un desequilibrio entre los humores del cuerpo, teoría que desarrollaría más tarde Galeno y que dominaría hasta la Ilustración. Entre las aportaciones de la medicina hipocrática destacan: la consideración del cuerpo como un todo, el énfasis en la observación minuciosa de los síntomas y la valoración del historial clínico. En el campo de la ética médica se le atribuye el célebre “juramento hipocrático” que compromete a quien lo pronuncia a «entrar en las casas con el único fin de cuidar y curar a los enfermos» y a «mantener el secreto». Murió en la ciudad de Larissa (Tesalia) dejando tras de sí el mayor compendio médico de su época.

‘Física’ de Aristóteles de Estagira (384-322 a. C.). El primer paradigma centrado en el estudio de la naturaleza de las cosas.
‘Física’ de Aristóteles de Estagira (384-322 a. C.). El primer paradigma centrado en el estudio de la naturaleza de las cosas.

Se le conoce como El Estagirita, por haber nacido en la ciudad de Estagira (Tracia). Era hijo del médico del rey de Macedonia. Creció en la corte y al inicio de su juventud marchó a Atenas, para estudiar en la Academia de Platón, donde estuvo durante veinte años. Viajó por el Egeo, y entre otras materias estudió la zoología y botánica de la isla de Lesbos, tras lo cual fue invitado por el rey Filipo II para ser tutor de su hijo, quien años más tarde sería Alejandro Magno. A su vuelta a Atenas estableció su propia escuela en el Liceo. Había cumplido sesenta años cuando se trasladó a la isla de Eubea, donde murió. Destaca como filósofo, conocedor e integrador de múltiples disciplinas. Se le considera el fundador de la lógica deductiva en filosofía. Como científico, escribió sobre física, astronomía, anatomía, embriología, geografía, geología, meteorología y zoología. En la Física plantea tres principios básicos para explicar el movimiento de los cuerpos, distinguiendo entre movimientos naturales y movimientos forzados. Su visión cosmológica propone la delimitación de una región sublunar en la que sitúa a la Tierra, donde los movimientos naturales son verticales y pasajeros, y una supralunar que considera perfecta, donde el movimiento natural es circular y constante.

‘Elementos’ de Euclides (c. 295 a. C.). Comienza la historia de la geometría.
‘Elementos’ de Euclides (c. 295 a. C.). Comienza la historia de la geometría.

Es difícil precisar datos de la biografía del más destacado matemático de la antigüedad grecolatina, considerado el Padre de la Geometría. Solo se conocen con certeza dos hechos indiscutibles: vivió en una época intermedia entre los discípulos de Platón y los de Arquímedes, y formó una gran escuela de matemáticas en Alejandría. Según el filósofo bizantino Proclo, Euclides enseñó en esta ciudad del delta del Nilo durante el mandato de Ptolomeo I Sóter, es decir, entre los años 323 y 285 a. C. Murió en torno al año 270 a. C. Su fama radica en ser el autor de los Elementos, un tratado de geometría que ha servido de libro de texto en la materia hasta comienzos del siglo XX.

Está compuesto por trece libros que tratan de geometría en dos y tres dimensiones, proporciones y teoría de números. Presenta toda la geometría basándose en teoremas que pueden derivarse a partir de cinco axiomas o postulados muy simples que se aceptan como verdaderos.

‘Sobre los cuerpos flotantes’ de Arquímedes de Siracusa (c. 287-212 a. C.). Ideas que integran ingeniería, mecánica y matemáticas.
‘Sobre los cuerpos flotantes’ de Arquímedes de Siracusa (c. 287-212 a. C.). Ideas que integran ingeniería, mecánica y matemáticas.

Aunque resulte paradójico, por exceso de referencias –y datos discrepantes se conocen escasos detalles que sean fidedignos de la vida del renombrado matemático e ingeniero de la antigua Grecia. La biografía escrita por su amigo Heracleides no ha llegado a nuestros días, y hemos de limitarnos a historias posteriores, como las de Plutarco, Tito Livio y otros. Sabemos que visitó Alejandría, estudiando con los sucesores de Euclides, pero la mayor parte de su vida transcurrió en la ciudad-estado de Siracusa, en la isla de Sicilia, donde estaba relacionado con su rey, Hierón II. Allí compuso la mayor parte de su obra, hasta su muerte en el saqueo romano de la ciudad después de una histórica defensa. Se le atribuyen diversos ingenios mecánicos, como el llamado tornillo sin fin, la polea compuesta, o el espejo ustorio. Entre sus importantes trabajos matemáticos destacan los relacionados con el análisis de problemas hidrostáticos como Sobre los cuerpos flotantes, que contiene en su proposición séptima el celebérrimo Principio que vinculamos a su nombre. Se dice que las figuras de la esfera y el cilindro fueron grabadas en su tumba.

‘Historia natural’ de Plinio Segundo (23-79 d. C.). La más detallada enciclopedia de las maravillas del mundo conocido.
‘Historia natural’ de Plinio Segundo (23-79 d. C.). La más detallada enciclopedia de las maravillas del mundo conocido.

Conocido también como Plinio el Viejo, nació en Comum (la actual ciudad de Como, en Italia) en el seno de una próspera familia, miembro de la clase social de los caballeros romanos. En Roma estudió botánica, filosofía y retórica. A los veintitrés años inició su carrera militar en Germania y durante años dedicó su vida al ejército. Regresó a la capital del Imperio y se dedicó al estudio y cultivo de las letras, recibiendo importantes cargos de confianza. Fue procurador en Galia e Hispania. Los investigadores señalan que en sus últimos años solía dirigirse cotidianamente al palacio de Vespasiano quizá en calidad de consejero privado. A él se le atribuyen varias obras entre las que destaca su Historia Natural –presentada a Tito en el año 77 y publicada por su sobrino en el año 79-, un compendio enciclopédico que reúne gran parte del saber de su época en treinta y siete libros, cada uno dedicado a un área de conocimiento: cosmología, astronomía, geografía, zoología, botánica, agricultura, medicina y minerales. La muerte le sobrevino mientras trataba de socorrer a los ciudadanos en la erupción del Vesubio.

‘Almagesto’ de Claudio Ptolomeo (siglo II). La búsqueda de orden cósmico a través de la geometría y el número.
‘Almagesto’ de Claudio Ptolomeo (siglo II). La búsqueda de orden cósmico a través de la geometría y el número.

El hecho de que ninguno de los biógrafos griegos posteriores le dedique literatura hace suponer a los estudiosos que este ciudadano romano, probablemente de origen griego, tuvo una existencia pacífica dedicada al estudio. Por sus observaciones se estima que trabajó en Alejandría, entre los años 125 y 141 d.C. y que después de esta fecha redactó su obra Gran composición matemática de la astronomía, más conocida por su título árabe Almagesto. Dedicó su vida a la matemática, la astronomía, la geografía y la astrología. A partir de las ideas aristotélicas y de sus observaciones construyó un modelo geométrico del mundo que servía para explicar con alto grado de precisión los movimientos aparentes (vistos desde la Tierra) de los antiguos planetas o estrellas que cambian de constelación, es decir el Sol, la Luna, Marte, Mercurio, Júpiter, Venus y Saturno; era un sistema geocéntrico, según el cual la Tierra se encuentra inmóvil en el centro del universo. Por todo ello, el sistema podía usarse para predecir eclipses. Sus ideas influyeron en astrónomos y matemáticos hasta el siglo XVI.

‘Sobre el movimiento de las esferas celestes’ de Nicolás Copérnico (1473-1543). La revolución del heliocentrismo entra en escena.
‘Sobre el movimiento de las esferas celestes’ de Nicolás Copérnico (1473-1543). La revolución del heliocentrismo entra en escena.

Nació en Polonia en el seno de una adinerada familia. Quedó huérfano y bajo la tutela de su tío, obispo de Warmia. Ingresó en la Universidad de Cracovia y años más tarde en Bolonia estudió derecho canónico, recibió la influencia del humanismo italiano comenzando a mostrar interés por la astronomía. En Padua completó sus estudios con los de medicina, doctorándose en derecho canónico por la Universidad de Ferrara, regresó a su país y se incorporó a la corte episcopal. En 1513 escribió el Commentariolus –manuscrito que circuló sin que se supiera su autoría-, donde esbozaba su nuevo sistema astronómico. Fue invitado a reformar el calendario juliano. Los últimos años de su vida los dedicó a la redacción de su gran obra, De Revolutionibus Orbium Coelestium, donde defendía la hipótesis heliocéntrica. Su discípulo Rheticus llevó en 1542 una copia del manuscrito a la imprenta, publicándose en 1543. Falleció en Frombork y su teoría fue condenada por la Iglesia en 1616. Permaneció en el Índice de libros prohibidos hasta 1758.

‘De la estructura del cuerpo humano’ de Andrés Vesalio (1514-1564). El nacimiento de la anatomía moderna.
‘De la estructura del cuerpo humano’ de Andrés Vesalio (1514-1564). El nacimiento de la anatomía moderna.

Andries van Wesel – o Andreas Vesalius, su nombre latino-, nacido en Bruselas, es considerado unánimemente como el padre de la anatomía moderna. Se formó en las universidades de Lovaina, París y finalmente Padua, donde obtuvo el título de doctor en medicina magna cum laude, y fue profesor. Aplicando el método científico de observación y disección de cadáveres superó las premisas de Galeno basadas en el estudio de animales, y no de seres humanos, imperantes durante más de mil años. Solo unos pocos pioneros, como Leonardo da Vinci, a quien podemos considerar el fundador de la ilustración anatómica pocos decenios antes, se habían atrevido a realizar disecciones humanas y a hacerlo público. Una vez publicada en 1543 su obra fundamental, De humani corporis fabrica –que detalla y esclarece la anatomía humana-, Vesalio renunció a sus investigaciones en Padua por la práctica de la medicina al servicio del emperador Carlos V, y más tarde de su hijo Felipe II, en los Países Bajos y España. Al regreso de un viaje de peregrinación a Jerusalén naufragó en la isla griega de Zante, donde murió en extrañas circunstancias a los 50 años.

‘Astronomía nueva’ de Johannes Kepler (1571-1630). Las leyes matemáticas pasan a gobernar el cielo.
‘Astronomía nueva’ de Johannes Kepler (1571-1630). Las leyes matemáticas pasan a gobernar el cielo.

El científico que abrió la senda de la astronomía moderna nació en Weil der Stadt, en la actual Alemania. La miopía y la visión doble que padeció desde niño a causa de la viruela no le impidieron desvelar las leyes que rigen el movimiento de los planetas alrededor del Sol. Formado en teología en la universidad de Tubinga, su profesor de astronomía, Michael Mastlin, pronto se apercibió de su inusual capacidad intelectual ilustrándole sobre la teoría heliocéntrica de Copérnico. Su itinerante vida transcurrió principalmente entre las ciudades de Graz, Praga y Linz. Fue en la segunda donde, asalariado por el astrónomo Tycho Brahe y más tarde como Matemático Imperial bajo la protección de Rodolfo II, desarrolló sus grandes obras, como las Tabulae Rudolphinae y Astronomia Nova (1609). Es en esta última donde expuso dos de las tres leyes fundamentales que describen el movimiento de los planetas: la tercera la plasmó en Harmonices mundi Libri V (1619). Kepler fue el primer científico en demandar explicaciones físicas a los fenómenos celestes.

‘Diálogos sobre los sistemas del mundo’ de Galileo Galilei (1564-1642). Órdago por la racionalidad a modo de lección de física.
‘Diálogos sobre los sistemas del mundo’ de Galileo Galilei (1564-1642). Órdago por la racionalidad a modo de lección de física.

Uno de los máximos exponentes de la Revolución Científica, nació en Pisa, en una familia perteneciente a la baja nobleza. Inició la carrera de medicina, pero pronto la abandonó y reorientó sus estudios hacia la física y las matemáticas. Inspirado por el trabajo de Arquímedes, comenzó a realizar experiencias, y de esta primera época son sus descubrimientos sobre caída de los cuerpos, convencido de que la naturaleza le permitía contrastar las ideas de Aristóteles y de que las ideas podían defenderse libremente con razonamientos basados en la experiencia. El fallecimiento de su padre, músico, le obligó a hacerse cargo de su familia. En el invierno de 1609 utilizó un telescopio fabricado por él mismo y por primera vez lo dirigió hacia los cielos, donde se encontró con revolucionarias observaciones –como la existencia de satélites en Júpiter- y las describió en el Sidereus Nuncius. La interpretación de las mismas le llevaron a convencerse de la validez del modelo heliocéntrico de Copérnico. En 1632 publicó Dialogo sopra i due massimi sistemi del mondo Tolemaico, e Copernicano, donde defendía la cosmología copernicana en forma de un diálogo razonado. El libro fue prohibido por el Papa, y fue condenado por herejía. Tras abjurar de sus ideas, arrodillado ante los cardenales de la Inquisición, fue condenado a arresto domiciliario.

‘Disertación anatómica sobre el movimiento del corazón’ de William Harvey (1578-1637). La sangre se mueve en circuito cerrado por el cuerpo humano.
‘Disertación anatómica sobre el movimiento del corazón’ de William Harvey (1578-1637). La sangre se mueve en circuito cerrado por el cuerpo humano.

Nacido en Kent, Inglaterra, estudió medicina en Cambridge y completó su formación en la universidad de Padua. Ejerció la medicina en Londres y fue elegido como uno de los médicos del rey Jaime I así como de su sucesor, Carlos I. Entre sus amistades se contaban Francis Bacon y Thomas Hobbes. La publicación de su obra Exercitatio Anatomica de Motu Cordis et Sanguinis in Animalibus (1628) -donde anunció el descubrimiento de la circulación de la sangre en el cuerpo humano- le otorgó un lugar de primer orden en la historia de la ciencia y la medicina. Si bien otros ya habían avanzado respecto a las ideas de Galeno sobre la función y anatomía del corazón, las arterias, venas y pulmones, fue Harvey quien, tras multitud de experimentos cuantitativos, llegó a la conclusión de que el flujo de sangre por el cuerpo se realizaba en un circuito cerrado, donde el papel de bombeo correspondía a un órgano maravilloso, el corazón, que él denominó “sol del microcosmos”.

‘Discurso del método’ de René Descartes (1596-1650). La filosofía, camino hacia la certeza.
‘Discurso del método’ de René Descartes (1596-1650). La filosofía, camino hacia la certeza.

Filósofo, matemático y físico francés, considerado el padre de la geometría analítica y de la filosofía moderna, nació en el pueblo francés de La Haye en el seno de una familia de la baja nobleza. Se licenció en derecho por la Universidad de Poitiers y partió hacia los Países Bajos, donde sirvió como soldado durante un corto periodo de tiempo. Regresó a Francia y vendió sus posesiones para garantizarse una vida independiente. Entre 1619 y 1628 viajó y residió en varias zonas de Europa, en las que estableció contacto con prestigiosos científicos. Después de años de estudio, desarrolló un método universal de razonamiento deductivo basado en las matemáticas, en el que proponía una duda metódica, que sometiese a juicio todos los conocimientos, y que quedó formulada en su obra Discours de la méthode (1637). Su filosofía empezó a ser conocida, lo cual le acarreó amenazas de persecución religiosa. En 1649 se desplazó a Estocolmo, donde murió a consecuencia de una neumonía.

‘Micrografía’ de Robert Hooke (1635-1703). El microscopio como herramienta de investigación.
‘Micrografía’ de Robert Hooke (1635-1703). El microscopio como herramienta de investigación.

Está considerado el científico experimental más importante del siglo XVII. Estudiante en Oxford, su carrera científica despegó como discípulo de Robert Boyle estudiando la relación entre la presión y el volumen de un gas. Participó en la investigación sobre el problema marítimo de la longitud y presentó multitud de experimentos a lo largo de quince años en la Royal Society de Londres, en cuya fundación había participado. En 1665 publicó Micrographia, una de las obras maestras de la ciencia de esta centuria, profusamente ilustrada con detalladísimos dibujos al microscopio, cuyo impacto rivalizó con Sidereus Nuncius de Galileo. Tras el gran incendio de Londres de 1666 fue nombrado, en calidad de arquitecto, uno de los tres supervisores de la reconstrucción de la ciudad. Su sencilla aproximación a la ley de la elasticidad, que lleva su nombre, así como el acercamiento a la ley de la gravitación universal Newton, su gran rival, se sirvió de algunas de las deducciones de Hooke- constituyen otras de sus grandes contribuciones. Fue también inventor de aparatos mecánicos e instrumentos científicos de medida.

‘Principios matemáticos de la filosofía natural’ de Isaac Newton (1642-1727). Una síntesis de la mecánica, para Cielos y Tierra.
‘Principios matemáticos de la filosofía natural’ de Isaac Newton (1642-1727). Una síntesis de la mecánica, para Cielos y Tierra.

La mañana del día de Navidad en Inglaterra, 4 de enero en el resto de Europa, nació un niño prematuro al que los médicos desahuciaron. El abandono de su madre marcó su carácter introvertido, silencioso e irascible que le haría mantener grandes enfrentamientos con científicos de su época. Desde niño aprendió sobre todo de sus lecturas. Alentado por sus tíos ingresó en el Trinity College de Cambridge, donde obtuvo la cátedra Lucasiana de matemáticas; en esta época desarrolló la mayor parte de sus investigaciones. La llegada de la peste negra a Londres y su retiro en el campo lo alejaron momentáneamente de sus obligaciones como profesor, lo que le proporcionó un tiempo de estudio que culminó en 1687 con la publicación de Philosophiae Naturalis Principia Mathematica, obra en la que recoge los principios básicos de la dinámica, enunciando sus tres famosas leyes de la gravitación universal, y explicando con las mismas tanto el movimiento de los planetas según las leyes de Kepler como la caída acelerada de los cuerpos en la Tierra. Así se culminó la gran Revolución que destronó de la cultura la dualidad aristotélica entre cielos y tierra. Fue honrado con funerales de Estado, y sepultado en la Abadía de Westminster.

‘Sistema natural’ de Carlos Linneo (1707-1778). El punto de partida formal de la nomenclatura biológica.
‘Sistema natural’ de Carlos Linneo (1707-1778). El punto de partida formal de la nomenclatura biológica.

Naturalista y médico sueco, la vida de Carl von Linné se enmarca en una época fértil en exploraciones científicas, tanto en Europa como en América: las novedades y descubrimientos en el mundo natural apremiaron a la búsqueda de un sistema para su organización. Si bien estudió medicina, su temprano interés por la botánica –estudiando las montañas escandinavas y Laponia- decantó su trabajo hacia el desarrollo de un innovador sistema de clasificación de los seres vivos: una nueva nomenclatura binomial heredera de la lógica aristotélica que plasmaría en su obra capital, Systema Naturae (1735). Profesor de medicina y botánica en la universidad de Uppsala, su herbario se nutrió de las semillas y plantas enviadas desde remotos lugares del planeta por sus discípulos, muchos de los cuales perecieron en estas misiones. Linneo alcanzó fama mundial a través de sus minuciosas descripciones taxonómicas, principalmente del mundo vegetal.

‘Enciclopedia’ de Denis Diderot (1713-1784)y Jean Le Rond D’Alembert (1717- 1783). Una condensación del saber humano, entre los mayores best sellers de la historia.
‘Enciclopedia’ de Denis Diderot (1713-1784)y Jean Le Rond D’Alembert (1717- 1783). Una condensación del saber humano, entre los mayores best sellers de la historia.

Las vidas del filósofo y escritor Diderot y del científico y pensador D´Alembert, ambos franceses, se cruzaron en París en el año 1746, momento en el que recibieron el encargo del editor Le Breton para trabajar en el proyecto común de Encyclopèdie. El primero, licenciado en artes en la Universidad de París en 1732, procedía de una familia acomodada; destaca en él su amor al trabajo y su honradez, desechó la idea de sus padres de ser religioso y se dedicó a una vida bohemia y centrada en el trabajo. Fue quien se hizo cargo de la dirección en solitario del proyecto enciclopédico cuando D´Alembert abandonó la empresa debido a la continua campaña –contraria al proyecto- de los reaccionarios. Éste destacó por sus trabajos científicos en física y matemáticas, que le llevaron a formar parte de la Académie des Sciences con sólo veinticinco años. Encyclopèdie ou Dictionnaire raisonné des sciences, des arts et des métiers, editada entre 1751 y 1772 se convirtió en el símbolo del proyecto de la Ilustración al contener la síntesis de los principales conocimientos de la época pero “ni las vidas de los santos ni la genealogía de las casas nobles, sino la genealogía de las ciencias más valiosas para quienes pueden pensar”.

‘Tratado elemental de química’ de Antoine Lavoisier (1743-1794). La partida de nacimiento de la ciencia química, con la colaboración de su esposa Marie Anne.
‘Tratado elemental de química’ de Antoine Lavoisier (1743-1794). La partida de nacimiento de la ciencia química, con la colaboración de su esposa Marie Anne.

El padre de la química moderna nació en París durante el Siglo de las Luces, recibiendo una exquisita educación en materia científica y humanística. En 1764 se graduó en derecho, aunque él orientaba sus trabajos hacia materias científicas; dos años más tarde obtuvo la medalla de oro de la Académie des Sciences, fue admitido como miembro y la dirigió en 1785. Su más estrecha colaboradora fue su esposa, quien incluso tradujo al inglés los artículos del científico. En 1789, fundó Annales de Chimie. La expansión de sus ideas se vio favorecida con la publicación en 1789 de su obra Traité Élémentaire de Chimie en el que cabe destacar la formulación de un primer enunciado de la ley de la conservación de la materia, el primer enunciado cuantitativo de la ciencia química. Durante el Terror, fue acusado de traición debido a su posición en la Ferme Générale; tras un juicio al uso, un tribunal revolucionario lo condenó a la guillotina. Todos sus bienes fueron confiscados -incluyendo los cuadernos de notas y el laboratorio- pero su mujer logró salvar mucha documentación.

‘Principios de geología’ de Charles Lyell (1797-1875). Una obra clave en la fundación de la geología moderna.
‘Principios de geología’ de Charles Lyell (1797-1875). Una obra clave en la fundación de la geología moderna.

Heredero de una familia de terratenientes escoceses, recibió una amplia educación humanística y científica basada en la lectura, la observación de la naturaleza e innumerables viajes. Desde temprana edad su interés se decantó por la geología, disciplina que Lyell consagraría como una nueva ciencia, sometiéndola a rigurosos razonamientos. Sus observaciones en numerosos viajes le encaminaron a la tesis de que los cambios geológicos ocurridos en el pasado no eran fruto de catástrofes, sino de procesos ordinarios como los que suceden actualmente y que actuaban gradualmente en un periodo de tiempo largo. Esta teoría uniformista la fundamentará a lo largo de los volúmenes profusamente ilustrados de Principles of Geology (1830), cuyo primer tomo Darwin llevó consigo durante su travesía en el Beagle, y que inspiró sus ideas para desarrollar la teoría de la evolución. Lyell, asimismo, animó a Darwin, tras su regreso, a la publicación de The Origin of Species. A su muerte, fue enterrado en la Abadía de Westminster.

‘El origen de las especies’ de Charles Darwin (1809-1882). La teoría que revolucionó la biología: las especies evolucionan por selección natural.
‘El origen de las especies’ de Charles Darwin (1809-1882). La teoría que revolucionó la biología: las especies evolucionan por selección natural.

Nació en Inglaterra en el seno de una familia acomodada, hijo y nieto de prestigiosos médicos. Desde niño dio muestras de interés por la historia natural, en especial por el coleccionismo. Por decisión de su padre estudió medicina, pero prefería cazar y observar la naturaleza. Abandonó los estudios y por recomendación paterna ingresó en el Christ’s College de Cambridge para dedicarse a los estudios eclesiásticos. Allí contactó con el reverendo Henslow, un botánico y entomólogo que le proporcionó la oportunidad de embarcarse con el naturalista Robert Fitzroy en un viaje alrededor del mundo a bordo del Beagle. Cuando regresó, descartó la idea de una vida religiosa, se casó y tuvo diez hijos. Ya estaba convencido de que la selección era la clave del éxito humano en la obtención de mejoras útiles. En 1856 Lyell le aconsejó que trabajara en el completo desarrollo de sus ideas acerca de la evolución de las especies. Emprendió la redacción de su obra On the Origin of Species, que publicaría en 1859 y que supondría toda una revolución en su época. Está sepultado en la Abadía de Westminster.

‘Introducción al estudio de la medicina experimental’ de Claude Bernard (1813-1878). La biblia de la fisiología, la medicina se iguala a las ciencias experimentales.
‘Introducción al estudio de la medicina experimental’ de Claude Bernard (1813-1878). La biblia de la fisiología, la medicina se iguala a las ciencias experimentales.

Científico y fisiólogo francés, nació en una humilde familia de viticultores de Beaujolais, y comenzó trabajando de mancebo en una farmacia. Estudió en la facultad de medicina de París, interesándose más tarde por la biología y la filosofía; tardó en encontrar su verdadera vocación: la experimentación fisiológica. Su métodode investigación se fundamentó en la vivisección animal y en el cuestionamiento de toda teoría o doctrina establecida. Sus descubrimientos sobre el papel del páncreas en la digestión, la función glucogénica del hígado, el sistema nervioso simpático o las sustancias tóxicas y medicinales le condujeron a los más altos reconocimientos en Francia y Europa antes de su muerte, acaecida en 1878 por una enfermedad renal. Introduction à l’étude de la médecine expérimentale (1865), su obra fundamental, desborda el puro ámbito científico incidiendo en el filosófico. Bernard defendió un “racionalismo experimental” por el cual la medicina se constituiría en auténtica ciencia cuando se sustentara sobre el método experimental de la fisiología.

‘Un tratado sobre electricidad y magnetismo’ de James Clerk Maxwell (1831-1879). La síntesis electromagnética, unificación de luz, electricidad y magnetismo.
‘Un tratado sobre electricidad y magnetismo’ de James Clerk Maxwell (1831-1879). La síntesis electromagnética, unificación de luz, electricidad y magnetismo.

Su indiscutible influencia se proyecta hasta nuestros días. El propio Albert Einstein elevó el genio de este físico escocés a la altura de las contribuciones de Isaac Newton. Hijo único de una acomodada familia de clase media, dotado de una gran curiosidad y de extraordinaria inteligencia, presentó su primer artículo científico con solo quince años. Formado en las universidades de Edimburgo y Cambridge, fue en esta última donde sus excepcionales capacidades fueron reconocidas. En 1873 publicó su obra A Treatise on Electricity and Magnetism. Desarrolló las ecuaciones que rigen el comportamiento de las fuerzas eléctricas y magnéticas, llamadas en su honor “ecuaciones de Maxwell”, que sentaron las bases de la electrodinámica y sirvieron de inspiración a teorías posteriores como la relatividad y la cuántica. Dedujo que la luz es en sí misma una onda electromagnética, uno de los hallazgos esenciales de la física. Ocupó la cátedra de Física Experimental de la Universidad de Cambridge, siendo fundador y primer director del célebre Laboratorio Cavendish asociado a dicho puesto.

‘Textura del sistema nervioso del hombre y los vertebrados’ de Santiago Ramón y Cajal (1852-1934). El origen de la neurociencia y obra cumbre de la ciencia española.
‘Textura del sistema nervioso del hombre y los vertebrados’ de Santiago Ramón y Cajal (1852-1934). El origen de la neurociencia y obra cumbre de la ciencia española.

El gran pionero de la exploración del cerebro y el sistema nervioso estudió medicina en la universidad de Zaragoza, especializándose en anatomía. Catedrático en las universidades de Barcelona y Madrid, su trabajo fue reconocido con el Premio Nobel de Fisiología en 1906, junto con Camillo Golgi -cuyo método de tintura mediante cromato de plata, así como el desarrollo industrial de la óptica y la química de colorantes que impulsaron la microscopía, facilitaron la investigación de Cajal de los tejidos nerviosos-. Con la publicación de su obra, capital en la historia de la medicina, Textura del sistema nervioso del hombre y de los vertebrados (1904), estableció los fundamentos citológicos e histológicos de la neurología moderna, así como la estructura y función del sistema nervioso. Dueño de una biblioteca de ocho mil volúmenes, autor literario y pionero de la fotografía, su biografía remite a una inagotable curiosidad intelectual y científica.

‘Tratado de radioactividad’ de Marie Curie (1867-1934). Se desvelan los secretos de los átomos más activos.
‘Tratado de radioactividad’ de Marie Curie (1867-1934). Se desvelan los secretos de los átomos más activos.

Maria Sklodowska, más conocida como Marie Curie, física y química nacida en Varsovia y luego nacionalizada francesa, es una de las figuras científicas más insignes del siglo XX. En 1891 se trasladó a París para estudiar en la Sorbona, y se casó con Pierre Curie cuatro años después. Junto con él, halló dos nuevos elementos químicos, el polonio y el radio, y denominó radiactividad al fenómeno -descubierto por Becquerel- de la extraña emisión de unos rayos invisibles, de gran poder de penetración, por parte de ciertos elementos como el uranio. Obtuvo el Premio Nobel en dos ocasiones: de Física en 1903, compartido con Pierre y con Becquerel, y de Química en 1911. En 1910 había publicado Traité de radioactivité, una recopilación de los nuevosconocimientos, cuatro años después de haber fallecido Pierre. En la I Guerra Mundial auxilió a los aliados instruyendo en el manejo de aparatos de rayos X. Murió de anemia aplásica a los 66 años, posiblemente a causa de la exposición continuada a la radiación. En 1995 sus restos mortales fueron trasladados al Panteón de París, convirtiéndose en la primera mujer en alcanzar este honor.

‘Teoría de la relatividad especial y general’ de Albert Einstein (1879-1955). Un nuevo paradigma del universo.
‘Teoría de la relatividad especial y general’ de Albert Einstein (1879-1955). Un nuevo paradigma del universo.

Nació en Alemania en el seno de una emprendedora familia judía. Se le atribuye un carácter tímido, retraído, paciente y metódico. Aunque incómodo con el sistema escolar, en general sacaba buenas notas, destacando sobre todo en ciencias naturales. En 1905, su año glorioso, en cuatro trabajos publicados en los Annalen der Physik, sentó las bases de la teoría de la relatividad especial y presentaba por primera vez la posibilidad de transformar masa en energía que se expresa con la famosa ecuación E=mc². En 1917 publica su obra Über die spezielle und die allgemeine Relativitästheorie: Gemeinverständlich donde divulga sus ideas sobre la teoría de la relatividad y a ello hace referencia la última palabra del título: Gemeinverständlich (comprensible para todos) . El Premio Nobel de Física le llegó por sus trabajos “sobre el movimiento browniano y su interpretación del efecto fotoeléctrico”, otro de los publicados en 1905. La I Guerra Mundial lo separó de su familia y se manifestó abiertamente antibelicista. Tras el acceso de Hitler al poder se trasladó a Estados Unidos, donde pasó los últimos años de su vida en el Instituto de Estudios Superiores de Princeton, ciudad en la que murió.

‘Principios de mecánica cuántica’ de Paul Dirac (1902-1984). Una nueva dimensión para la física.
‘Principios de mecánica cuántica’ de Paul Dirac (1902-1984). Una nueva dimensión para la física.

Nacido en Bristol, Inglaterra, de carácter introvertido, desde muy joven mostró una sobresaliente capacidad para la ciencia y las matemáticas. Conciso y profundo, se entregó a una presentación técnica precisa y clara -“matemáticamente bella”- de sus trabajos. Realizó la mayor parte de su carrera en Cambridge: solamente diez años después de su llegada a la universidad fue galardonado, junto con Erwin Schrödinger, con el Premio Nobel de Física de 1933 “por el descubrimiento de nuevas teorías atómicas productivas.” Su obra maestra, The principles of quantum mechanics (1930), continúa siendo la referencia de texto sobre la materia. La tecnología actual es en buena medida heredera de estas investigaciones. Su destreza matemática le hizo ganar la cátedra Lucasiana de la universidad de Cambridge que en su día ocupara Newton. Fue uno de los fundadores de la mecánica cuántica y la electrodinámica cuántica, siendo considerado por algunos como el físico más relevante del siglo XX.

‘La teoría del gen’ de Thomas Hunt Morgan (1866-1945). El encuentro entre la genética y la evolución.
‘La teoría del gen’ de Thomas Hunt Morgan (1866-1945). El encuentro entre la genética y la evolución.

El biólogo que desarrolló la teoría de los genes nació en Lexington (Kentucky). Desde niño mostró gran interés en la historia natural, y pasó varios veranos realizando trabajos de biología y geología en las montañas. Tras doctorarse en la Universidad John Hopkins en 1890 comenzó a estudiar el desarrollo embrionario de la mosca de la fruta (Drosophila melanogaster), que luego se convertiría en el objeto preferido para sus investigaciones en genética. En 1894 fue profesor de biología en Pennsylvania y diez años más tarde profesor de zoología experimental en Nueva York, donde continuó trabajando –junto a sus alumnos- sobre la herencia mendeliana. En 1910 descubrió que algunos caracteres se heredan ligados al sexo. Fruto de sus investigaciones escribió su obra The theory of the gene (1926). Desde 1928 hasta su muerte dirigió los laboratorios de ciencias biológicas en el Instituto de Tecnología de California. En 1933 recibió el Premio Nobel de Fisiología y Medicina por la demostración de que los cromosomas son los portadores de los genes, lo que ayudó a convertir la biología en una ciencia experimental.

Islario general de todas las islas del mundo: Presentación del Autor y la Obra, (Parte I).

Presentación de la obra
Presentación de la obra. El libro contiene 360 páginas con 111 mapas: gouache sobre papel; 28 x 21 centímetros.

El autor:

Alonso de Santa Cruz (Sevilla, 1505 – Madrid, 1567), cartógrafo, cosmógrafo e historiador español del Renacimiento. Adscrito a la Casa de Contratación de Indias, navegante y cronista regio.

Hijo de un acomodado hombre de negocios sevillano, aficionado a la cosmología, con él y en contacto con la Casa de Contratación debió de realizar su primera formación. En 1526 participó como «veedor» designado por los armadores en la expedición de Sebastián Caboto, que se proponía alcanzar las Islas de las Especias viajando hacia el oeste. Él mismo había aportado una pequeña cantidad del capital necesario para la expedición, en la que su padre era uno de los mayores inversores.

Sebastián Caboto, Gaboto o Cabot - Italia_(c. Vencia, 1484 – 1557)
Sebastián Caboto, Gaboto o Cabot – Italia_(c. Vencia, 1484 – 1557)

La expedición concluyó en Río de la Plata, donde Caboto abandonó la expedición. Tras cinco años «de muchas guerras y hambres y demasiados trabajos», según declaraba el propio Santa Cruz en un borrador del prólogo de su Islario general, abandonaron el río para regresar a España desde Veracruz, pasando por Bahamas «que fuimos los primeros que vinieron a pasar la dicha canal [de las Bahamas] para venir a España».

De regreso a Sevilla, según la misma relación autobiográfica, se dio al estudio de la astrología y la cosmografía. El Consejo de Indias reunió en 1533 al Piloto Mayor y otros miembros para examinar las cartas e instrumentos náuticos presentados por Santa Cruz. En 1535 comenzó su carrera como cosmógrafo en la Casa de la Contratación de Sevilla, con el cargo de «Cosmógrafo de hacer cartas y fabricar instrumentos para la navegación» y sólo un año después fue nombrado por la reina Juana «nuestro cosmógrafo» con la misión de examinar junto a Sebastián Caboto las cartas e instrumentos náuticos. También en 1535 había inventado y ofrecido para su examen instrumentos y cartas náuticas y un instrumento para medir la longitud por las distancias de la Luna y los planetas. Un año más tarde inventó otro instrumento para calcular la longitud mediante la desviación de la brújula, confeccionando una carta de marear con indicaciones de desviación, lo que demuestra su insatisfacción con los sistemas de proyección cilíndricos, si bien se desconocen, al haberse perdido, las soluciones adoptadas.

En 1554 fue llamado a la Corte por Carlos I, pasando siete años en Valladolid, entregado a la confección de libros de astrología, cosmografía y filosofía al servicio del emperador y de su hijo, Felipe II.

En agosto de 1554 se reunió en Valladolid una Junta de Cosmógrafos, Astrólogos y otras personas doctas en semejantes ciencias para examinar sobre ciertos instrumentos de metal que había presentado el alemán Pedro Apiano con los que pretendía determinar las latitudes; fruto de esa junta será la redacción del Libro de las Longitúdines y manera que hasta ahora se ha tenido de navegar, dirigido a Felipe II, primer estudio sistemático del problema de la longitud.

Nota: Fuente Wikipedia.

Descripción de la obra:

Islario general de todas las islas del mundo es la obra más importante del cosmógrafo sevillano Alonso de Santa Cruz (1505-1567). El atlas se inició durante el reinado del emperador del Sacro Imperio Romano y rey ​​de España Carlos V y se terminó en el de su hijo, el rey Felipe II, a quien se le dedica. Se compone de 111 mapas que representan todas las islas y penínsulas del mundo, y que muestran todos los descubrimientos realizados por los exploradores europeos desde 1400 hasta mediados del siglo XVI. El atlas comienza con una carta de Santa Cruz al rey, en la que justifica su trabajo y explica diferentes conceptos geográficos. Antes de los mapas hay una «Breve introducción de la Sphera» en la que Santa Cruz hace una descripción cosmográfica, ilustrada con 14 figuras astronómicas. El mapa está organizado en cuatro partes: la primera trata del Atlántico Norte; la segunda, del Mediterráneo y las zonas adyacentes; la tercera, del África y el Océano Índico, y la cuarta, del Nuevo Mundo. Los mapas incluyen escalas en latitud y algunas en longitud, y cuerpos de agua con escalas variadas y orientadas con rosas de los vientos. El Islario general es el primer atlas en el que se utiliza papel en lugar de pergamino, cuyo uso era más común para tales cartas en épocas anteriores. El diseño de los mapas es más funcional, con menos atención a la estética y más al detalle geográfico que en los mapas portuláneos y atlas de finales del medievo. Los eruditos han determinado, sobre la base de las fechas que aparecen en los textos descriptivos sobre las islas, que los mapas fueron hechos a partir de la cuarta década del siglo XVI, alrededor de 1539, y que el atlas se completó alrededor del año 1560. Es muy probable que el Islario general fuera parte de una Geografía universal que Santa Cruz nunca concluyó. Santa Cruz fue una de las figuras clave de la Casa de Contratación de Sevilla. Uno de sus primeros trabajos fue un conjunto de cartas esféricas del Nuevo Mundo. Creó muchas otras obras sobre cosmografía y geografía, tales como el Libro de longitudes; y sobre temas históricos, entre los que se encuentran Crónica de los Reyes Católicos y Crónica de Carlos V. Después de la muerte de Santa Cruz, su sucesor, Andrés García de Céspedes, intentó adjudicase el crédito por este trabajo. En la portada, el nombre de Alonso de Santa Cruz ha sido borrado y sustituido por el de García de Céspedes como si él fuera el autor. La obra está dedicada al rey Felipe III. Al manuscrito mismo se han superpuesto textos apócrifos a los originales, con el fin de ocultar la fecha de creación y la autoría real.

En esta entrada comenzamos una serie que conformaran la totalidad de este libro, presentamos en esta primera parte las primeras ocho tablas generales, que posteriormente se irán desarrollando.

Reseña de autores que se utilizan en este libro.
Reseña de autores que se utilizan en este libro.
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Contenido de la Tabla Primera
Tabla Primera
Tabla Primera
Contenido Tabla Segunda
Contenido Tabla Segunda
Tabla Segunda
Tabla Segunda
Contenido Tabla Tercera
Contenido Tabla Tercera
Tabla Tercera
Tabla Tercera
Contenido de la Tabla Cuarta
Contenido de la Tabla Cuarta
Tabla Cuarta
Tabla Cuarta
Contenido de la Quinta Tabla
Contenido de la Tabla Quinta.
Tabla Quinta.
Tabla Quinta.
Contenidos Tabla Sexta
Contenidos Tabla Sexta
Tabla Sexta.
Tabla Sexta.
Contenido Tabla Séptima.
Contenido Tabla Séptima.
Tabla Séptima.
Tabla Séptima.
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Contenido Tabla Octava.
Tabla Octava.
Tabla Octava.