Clepsidras

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Clepsidra – Reloj de Agua: Reconstrucción de una original de arcilla de finales del Siglo V a. C. Museo del Ágora de Atenas.

Además de una bellísima palabra, la antiquísima invención de la clepsidra -de origen mesopotámico- se basa en el principio de que una cantidad dada de agua siempre requiere del mismo tiempo para pasar gota a gota de un recipiente a otro. Este aparato es entonces un cronómetro y no un reloj (aunque comúnmente se le nombre por reloj), pues marca una determinada cantidad de tiempo pero no da la hora. No ha llegado ninguna clepsidra antigua hasta nosotros. Sólo se conoce su funcionamiento por las descripciones de Vitrubio.

Las clepsidras se usaban especialmente durante la noche, cuando los relojes de sol perdían su utilidad. Los primeros relojes de agua consistían en una vasija de cerámica que contenía agua hasta cierto nivel, con un orificio en la base de un tamaño adecuado para asegurar la salida del líquido a una velocidad determinada y, por lo tanto, en un tiempo prefijado. El recipiente disponía en su interior de varias marcas, de tal manera que el nivel de agua indicaba los diferentes períodos, tanto diurnos como nocturnos.

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Balneario del Carmen (Málaga) Fotografía: C.R.Ipiéns.

Los relojes de agua también se usaron por los atenienses para señalar el tiempo asignado a los oradores. Más tarde fueron introducidos con el mismo fin en los tribunales de Roma y además se usaban en las campañas militares para señalar las guardias nocturnas. El reloj de agua egipcio, más o menos modificado, siguió siendo el instrumento más eficiente para medir el tiempo durante muchos siglos.

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Balneario del Carmen (Málaga). Fotografía: C.R. Ipiéns.

Fue ayer ante el Mar, recordando mi infancia y los pasados tiempos de juventud en el Balneario del Carmen (Málaga), donde el mar se me antojó como una clepsidra gigante que marcaba el inexorable paso del tiempo; allí mismo anoté en un libre resumen y nota de memoria personal algunas estrofas (el original contiene cinco estrofas) que recordaba del poema ‘Reloj’ de Charles Baudelaire en sus ‘ Las flores del mal’, que a su vez es una amplia imitación (hasta el título) de otro poema de Gautier; y aquí os dejo la nota:

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Balneario del Carmen (Málaga). Fotografía: C.R. Ipiéns.

¡Reloj! Siniestro Dios, impasible, horroroso, cuyas agujas amenazan con clavarse en tu pecho como en una diana. Un jugador insaciable es el tiempo, que sin trampas te gana todas las bazas. Decrece el día, crece la noche. La sima esta sedienta; la clepsidra vacía.
Más tarde todo se hizo del azul de la marinera eterna que me vive…
C.R. Ipiéns.

En azul…

Mar de Navidad

Feliz Navidad y buena MAR, para todos los marineros del MAR y de la VIDA.

Esta mañana el MAR viviéndose de Navidad, se hizo un Dios nacido. Midiéndose con Poseidón, consiguió que éste volviese a sus caballos… a tierra; donde lo vi llegar entre esta oleada. Clavando en un arrebato su tridente, hirió la arena, comenzando a brotar de cada herida, el oro, el incienso y la mirra. Más allá, por Barlovento –Oriente- se entreveían los Magos.
Así se lo conté a mi nieta, cuando me preguntó por los Reyes. Ella -aún-, sin entender nada, no dejó de mirar a Barlovento, en silencio…con magia en sus ojos.

C.R. Ipiéns

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Mar 25 de Diciembre de 2016. Fotografía: C.R. Ipiéns.

Las Hilanderas (METAPINTURA)

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El Museo del Prado propone un nuevo acercamiento a sus colecciones con Meta-Pintura, en un contexto inédito abierto a nuevas lecturas.

Meta-Pintura sugiere un viaje que comienza con los relatos mitológicos y religiosos sobre los orígenes de la actividad artística en los albores de la Edad Moderna y finaliza en 1819, año de la creación del Museo del Prado.

Las Hilanderas ocupa el mismo corazón de esta exposición y es la protagonista de una sección titulada “Arte Infinito” que se organiza entorno a este cuadro.

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Las Hilanderas o La fábula de Aracne, hacia 1657. Óleo sobre lienzo, 220 cm x 289 cm. Madrid, Museo del Prado.

 

Para más información, ver lo ya editado en este blog en el siguiente enlace (Haz clic)

En esta entrada, me limito a proponeros este clip de vídeo  En el que se presenta un esbozo iconográfico de este cuadro, Las Hilanderas es una pintura sobre la pintura y sobre la tradición pictórica. Interpretado durante mucho tiempo como una simple escena cotidiana –la visita de unas damas de la corte a la Fábrica de Tapices de Santa Isabel-este cuadro encierra en realidad una fábula mitológica: la disputa entre la Diosa Palas Atenea y Aracne, transmitida por Ovidio en la Metamorfosis.

De la Verdad y la Mentira

Verdad


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Hoy he vuelto a sentir que el MAR es VERDAD, no es cínico; siempre se muestra desnudo, humilde… con tan formidable fuerza. Es una LECCIÓN inacabable. C.R. Ipiéns.

Mentira


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“La primera vez que te mienten o engañan el culpable es quien lo hace; la segunda vez el culpable eres tú”. (Eleanor Roosevelt).                                                                                                  Ayer el MAR me mostró la VERDAD, su VERDAD; Hoy me mostró cuánta MENTIRA consciente nos rodea. No sé si fue Séneca quien escribía en su “De la cólera” sobre la mentira esto que recuerdo y que escribo a mi modo: Las mentiras hechas públicas y afrontadas generan dolor en la persona engañada, la incertidumbre y la duda ocasionan la tortura, pero la mentira que se oculta es aún peor, es brutal: mata. E inevitablemente, me viene al pensamiento el proverbio: Basta tan solo una mentira, para poner en duda todas las verdades.                                                                                                                                                               C. R. Ipiéns.                                                                                                                                                      P.D. Lamento desconocer con exactitud el autor de la reflexión, proverbio o frase aquí expresada.