Bal du moulin de la Galette, Pierre Auguste Renoir

Frédéric Bazille Renoir
Frédéric Bazille Renoir

Uno de los pintores más populares del Impresionismo fue Pierre Auguste Renoir (25 de febrero de 1841 – 3 de diciembre de 1919).

Auguste Renoir Claude Renoir in Clown Costume
Auguste Renoir
Claude Renoir in Clown Costume

Es el pintor de la alegría del vivir, de la vida amable de la diversión que ofrecen las fiestas populares, el mundo de los niños, etc. Sus obras están, generalmente, animadas por numerosos personajes en reuniones, bailes y cafés. Su pincelada es menuda y nerviosa y el colorido, brillantísimo. Un buen ej. es Le moulin de la Galette.

Detalle -Dance at Le Moulin de la Galette
Detalle -Dance at Le Moulin de la Galette
A partir de 1890 se produce un cambio en su estilo y temas: es el llamado “periodo nacarado”. Su pincelada es ahora más amplia y profunda, de tal manera que al pasar la mano por sus lienzos se produce la sensación de acariciar un terciopelo.
Detalle -Auguste Renoir Dance at Le Moulin de la Galette
Detalle -Dance at Le Moulin de la Galette
Los temas que le preocupan ahora son desnudos femeninos expuestos al sol, preocupándose por la incidencia de la luz y las sombras en las carnaciones. No escapa en este periodo la influencia de Rubens.
Detalle -Dance at Le Moulin de la Galette
Detalle -Dance at Le Moulin de la Galette

Algunos rasgos principales de la pintura impresionista, son:
• Obsesión por plasmar en el cuadro las impresiones momentáneas de la naturaleza. Puede decirse que en los cuadros impresionistas se adivina no sólo la estación del año, sino, incluso, la hora del día. Monet pinta un mismo tema a distintas horas del día, como es el caso de la Catedral de Ruán.
• Técnica revolucionaria: los colores se aplican directamente sobre el lienzo: El pintor no mezcla los colores en la paleta sino que, ya sea con el pincel, la espátula o con el mismo tubo de pintura, aplica los colores puros directamente en el lienzo, y es en la retina del ojo del espectador donde se produce la mezcla de colores, y por lo tanto, la apariencia de naturaleza y la sensación de luminosidad. Hay que tener en cuenta que los impresionistas conocían la teoría de los colores de Chevreul, donde, los colores se dividen en primarios (rojo, azul y amarillo) y binarios, es decir, formados por la mezcla de dos colores primarios: naranja (mezcla de rojo y amarillo), verde (amarillo y azul) y violeta (rojo y azul).
Un color binario se realza más si se coloca junto al primario que no entra en su composición, el cual es su complementario. Por ejemplo, el verde se exalta junto al rojo (que es su complementario) y lo mismo ocurre con el anaranjado junto al azul y el violeta junto al amarillo.

Bal du moulin de la Galette, Pierre Auguste Renoir, 1876, Óleo sobre lienzo, 131 × 175 cm. Musée d’Orsay.
Bal du moulin de la Galette, Pierre Auguste Renoir, 1876, Óleo sobre lienzo, 131 × 175 cm. Musée d’Orsay.