Caspar David Friedrich

On a Sailing Ship. Caspar David Friedrich
On a Sailing Ship. Caspar David Friedrich

Este clip de vídeo que presento quiere servir de complemento a la entrada de este blog sobre este mismo autor, Caspar David Friedrih, espero sea de su agrado.

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Caspar David Friedrich (1774-1840)

Caspar David Friedrich (Greifswald, 5 de septiembre de 1774 – Dresde, 7 de mayo de 1840) principal representante de la pintura romántica alemana, siendo la más destacada en el ámbito del paisajismo.
Caspar David Friedrich (Greifswald, 5 de septiembre de 1774 – Dresde, 7 de mayo de 1840) principal representante de la pintura romántica alemana, siendo la más destacada en el ámbito del paisajismo.

Caspar David Friedrich tuvo su primera formación artística en Greifswald, su ciudad natal, y más tarde aprendió paisaje en la Academia de Bellas Artes de Copenhague, desde 1794 hasta 1798, entre otros con los pintores Jens Juel y Christian August Lorentzen. Del primero aprendió la técnica a la holandesa del paisaje al óleo mediante superposición de veladuras y barnices.

La abadía en el robledal, 1809-1810,  110,4 x 171 cm, óleo sobre lienzo. Berlín, Palacio de Charlottenburg
La abadía en el robledal, 1809-1810, 110,4 x 171 cm, óleo sobre lienzo. Berlín, Palacio de Charlottenburg

Friedrich, hombre de su tiempo, no podía sustraerse a las ideas sobre lo sublime, lo bello y el infinito, planteadas por Edmund Burke en su conocido libro.

Monje a la orilla del mar, 1808-1810, 110 x 171,5 cm, óleo sobre lienzo. Berlín, Palacio de Charlottenburg.
Monje a la orilla del mar, 1808-1810, 110 x 171,5 cm, óleo sobre lienzo. Berlín, Palacio de Charlottenburg.

Este autor inglés había planteado que lo bello produce placer y lo sublime terror y que suelen ir juntos y también que el terror asociado a lo sublime se despierta con mayor facilidad mediante las cosas que son inciertas y confusas, entre las cuales está la idea del infinito. Friedrich parece haber sido el pintor romántico que mejor ha representado estas ideas ya desde sus primeros óleos, como el Monje junto al mar y Abadía en el robledal, ambos concluidos en 1810 y conservados hoy en la Nationalgalerie de Berlín.

Caminante ante un mar de niebla, 1818. 98,4 x 74,8 cm, óleo sobre lienzo. Hamburgo, Kunsthalle.
Caminante ante un mar de niebla, 1818. 98,4 x 74,8 cm, óleo sobre lienzo. Hamburgo, Kunsthalle.

Ahora bien, su interés por todo esto estaba fundamentado en una profunda religiosidad de raíz panteísta y de ahí el papel preponderante de la naturaleza en su obra. Es también significativa la afinidad entre su obra y los ideales pietistas, por ejemplo, con las afirmaciones que el teólogo Friedrich Schleiermacher, coetáneo suyo, había hecho en su libro Sobre la religión (1799). Este teólogo sostenía que los artistas “son los nuevos monjes […] que se esfuerzan por inflamar el amor por las cosas más elevadas […] Son el más alto sacerdocio que transmite los secretos espirituales más profundos” y también que el conocimiento consciente de Dios “es más bien un deseo de perderse uno mismo en el infinito que de preservar el propio ser finito”. Sin duda, hay mucho de esto no sólo en estos dos cuadros ahora citados, sino en toda la obra de Friedrich. Lo que hizo este artista fue sustituir la iconografía religiosa que había imperado en el neoclasicismo por el paisaje y hacer de éste una vivencia intelectual y espiritual más que sensorial.

Acantilados blancos en Rügen, 1818.  90,5 x 71 cm, óleo sobre lienzo. Winterthur, Museo Oskar Reinhart en Stadtgarten
Acantilados blancos en Rügen, 1818. 90,5 x 71 cm, óleo sobre lienzo. Winterthur, Museo Oskar Reinhart en Stadtgarten

El propio Friedrich dejó escrito: “la persona noble reconoce a Dios en todas las cosas, la persona corriente sólo ve la forma, no el espíritu”.

La medida del acierto de la obra de Friedrich nos la da este comentario del escultor Pierre-Jean David D’Angers: “[…] Friedrich, hasta ahora el único pintor de paisajes que ha tenido el poder de conmover cada facultad de mi alma, el único que ha creado un nuevo género: la tragedia del paisaje”.

Dos hombres contemplando la luna, 1819. 35 cm × 44 cm, óleo sobre lienzo. Dresde, Gemäldegalerie.
Dos hombres contemplando la luna, 1819. 35 cm × 44 cm, óleo sobre lienzo. Dresde, Gemäldegalerie.

Como es característico de la pintura romántica, Friedrich pintó sobre todo óleos sobre lienzo. En alguna ocasión utilizó el formato del retablo y empleó el oro, a la manera de los artistas medievales.

El mar de hielo (El naufragio del Esperanza), 1823,1824. 97 cm × 127 cm, óleo sobre lienzo. Hamburgo, Kunsthalle.
El mar de hielo (El naufragio del Esperanza), 1823,1824. 97 cm × 127 cm, óleo sobre lienzo. Hamburgo, Kunsthalle.

No obstante, inicialmente se dedicó a hacer dibujos a la pluma, con tinta china y acuarela. A partir de 1800 comenzó a utilizar preferentemente la tinta de color sepia. Aunque se le atribuye un óleo en 1798 (Barco naufragado en el Océano Glacial), lo cierto es que no generalizó el uso de esta técnica hasta más tarde, empezando a aparecer en gran número sólo a partir de 1807.

Estatua de la Virgen de las Montañas, 1804. Dibujo y Acuarela: Pincel y tinta negra y aguada gris, con grafito, en papel crema. 24,4x38,2 cm. Instituto de arte de Chicago.
Estatua de la Virgen de las Montañas, 1804. Dibujo y Acuarela: Pincel y tinta negra y aguada gris, con grafito, en papel crema. 24,4×38,2 cm. Instituto de arte de Chicago.

Perteneció a la primera generación de artistas libres, que no pintaban por encargo, sino que creaban por sí mismos para un mercado libre de galerías.

Su género preferido, como hemos dicho,  fue el paisaje y, dentro de él, los temas montañosos y marinos.

La luna saliendo a la orilla del mar, 1822. 55 cm × 71 cm, óleo sobre lienzo. Berlín, Nationalgalerie.
La luna saliendo a la orilla del mar, 1822. 55 cm × 71 cm, óleo sobre lienzo. Berlín, Nationalgalerie.
Las tres edades, 1834. 72,5 x 94 cm, óleo sobre lienzo. Leipzig, Museum der bildenden Künste.
Las tres edades, 1834. 72,5 x 94 cm, óleo sobre lienzo. Leipzig, Museum der bildenden Künste.
Mar del Norte en la luz de la luna, 1823-1824. 31 × 22 cm, óleo sobre lienzo. Galería Nacional de Praga.
Mar del Norte en la luz de la luna, 1823-1824. 31 × 22 cm, óleo sobre lienzo. Galería Nacional de Praga.
Bateaux dans le port de Greifswald, 1810. 90 × 70 cm, óleo sobre lienzo.  Alte Nationalgalerie.
Bateaux dans le port de Greifswald, 1810. 90 × 70 cm, óleo sobre lienzo. Alte Nationalgalerie.
Niebla, 1807. 34,5 × 52 cm , óleo sobre lienzo. Kunsthistorisches Museum.
Niebla, 1807. 34,5 × 52 cm , óleo sobre lienzo. Kunsthistorisches Museum.
Vista de un puerto, 1815-1816. 90x71 cm, óleo sobre lienzo. Ubicación actual: Schloss Charlottenhof.
Vista de un puerto, 1815-1816. 90×71 cm, óleo sobre lienzo. Ubicación actual: Schloss Charlottenhof.
A bordo de un velero, 1818-1820. 71 × 56 cm, óleo sobre lienzo.  Museo Hermitage.
A bordo de un velero, 1818-1820. 71 × 56 cm, óleo sobre lienzo. Museo Hermitage.
Mujer en el mar, fecha desconocida. 21 × 29,5 cm , óleo sobre lienzo. Museo Oskar Reinhart am Stadtgarten.
Mujer en el mar, fecha desconocida. 21 × 29,5 cm , óleo sobre lienzo. Museo Oskar Reinhart am Stadtgarten.
Navires dans le port, le soir (Après le coucher du soleil), 1828. 31 × 25 cm, óleo sobre lienzo. Nueva Galería de Maestros , Dresde.
Navires dans le port, le soir (Après le coucher du soleil), 1828. 31 × 25 cm, óleo sobre lienzo. Nueva Galería de Maestros , Dresde.

La obra de Friedrich tiene precedentes en una larga tradición de pintores alemanes que, antes de él, pintaron paisajes «cósmicos» o «sublimes», como Durero o Adam Elsheimer. En efecto, los pintores centroeuropeos tendieron a pintar inmensos paisajes con montañas altas, pendientes escarpadas, enormes cielos…, en los que el hombre se sentía perdido. Igualmente, hay rasgos en la pintura de Friedrich que ya estaban en las vedute del siglo precedente: el espectador en primer término, destacando sobre el paisaje del fondo, y el interés por paisajes solitarios y majestuosos, como el mar o las montañas.

El Verano, 1807. 71,4 cm × 103,6 cm, óleo sobre lienzo. Múnich, Neue Pinakothek.
El Verano, 1807. 71,4 cm × 103,6 cm, óleo sobre lienzo. Múnich, Neue Pinakothek.
Mujer en una ventana: La esposa, Caroline Friedrich, en su estudio en Dresde, 1822. 44 × 37 cm, óleo sobre lienzo. Alte Nationalgalerie.
Mujer en una ventana: La esposa, Caroline Friedrich, en su estudio en Dresde, 1822. 44 × 37 cm, óleo sobre lienzo. Alte Nationalgalerie.
Vista de Arkona con Moon Rising, c. 1805-1806. Lápiz, pincel y tinta marrón. Albertina.
Vista de Arkona con Moon Rising, c. 1805-1806. Lápiz, pincel y tinta marrón. Albertina.
Greifswald au clair de lune, 1817. 22,5 x 30,5 cm , óleo sobre lienzo. Museo Nacional de Arte, Arquitectura y Diseño.
Greifswald au clair de lune, 1817. 22,5 x 30,5 cm , óleo sobre lienzo. Museo Nacional de Arte, Arquitectura y Diseño.
Mujer ante el Sol naciente,  1818. 22 × 30 cm, óleo sobre lienzo. Museo Folkwang.
Mujer ante el Sol naciente, 1818. 22 × 30 cm, óleo sobre lienzo. Museo Folkwang.

Sin embargo, a diferencia de paisajistas anteriores, se inspiró en los paisajes reales que conoció, algunos de ellos hasta entonces prácticamente desconocidos: Nuevo Brandeburgo, Rügen, Greifswald, Bohemia, las regiones del Harz y del Riesengebirge. Esto dotó a su obra de un realismo hasta entonces inédito. Eligió, además, algunos puntos de vista que no abundaban antes en la pintura paisajística, como las cimas de la montaña o las orillas del mar.

La tarde, 1820-1821. 22 × 30.5 cm, óleo sobre lienzo. Lower Saxony State Museum.
La tarde, 1820-1821. 22 × 30.5 cm, óleo sobre lienzo. Lower Saxony State Museum.
Paysage plat dans la baie de Greifswald, 1830.  25,7 × 31,5 cm , óleo sobre lienzo. Museo Georg Schäfer.
Paysage plat dans la baie de Greifswald, 1830. 25,7 × 31,5 cm , óleo sobre lienzo. Museo Georg Schäfer.

No obstante, en su obra es importante la composición. Aunque muchos cuadros son una imagen precisa de la realidad, son una cuidadosa composición de diferentes elementos, que Friedrich había guardado en su libro de esbozos.

Hill and Ploughed Field near Dresden, 1824. 22.2 × 30.5, óleo sobre lienzo. Hamburger Kunsthalle.
Hill and Ploughed Field near Dresden, 1824. 22.2 × 30.5, óleo sobre lienzo. Hamburger Kunsthalle.

No seguía la tendencia artística italiana ni a los antiguos maestros. A su juicio, el arte debía mediar entre las dos obras de Dios, los humanos y la Naturaleza. Con este punto de vista se acerca a las bellezas naturales, en cuya representación procesó tendencias y sentimientos. Sus obras no son, por lo tanto, imágenes de la Naturaleza, sino de un sentimiento metafísico, inaprensible. El primer plano y el fondo, separados a menudo por un abismo, se relacionan entre sí.

La entrada del cemnterio, 1825. 143 × 110 cm, óleo sobre lienzo. Nueva Galería de Maestros , Dresde.
La entrada del cemnterio, 1825. 143 × 110 cm, óleo sobre lienzo. Nueva Galería de Maestros , Dresde.

El espíritu que domina la obra de Friedrich es radicalmente romántico: abundan las escenas a la luz de la luna, espacios gélidos (mar de hielo, campos helados), las noches, paisajes montañosos y agrestes. Cuando incluye elementos humanos, suelen ser de carácter sombrío, como cementerios o ruinas góticas. Una y otra vez aparecen elementos religiosos, como crucifijos o iglesias.

Atardecer 1830-1835. 25 × 31 cm, Óleo sobre lienzo. Museo Hermitage.
Atardecer 1830-1835. 25 × 31 cm, Óleo sobre lienzo. Museo Hermitage.

Pobló sus paisajes de seres humanos contemporáneos, pertenecientes en general a la burguesía. Estas figuras, a partir de 1807, suelen aparecer de espaldas al espectador, ocultando la cara, y en alguna de ellas se reconoce al propio Friedrich. Suelen estar ubicados céntricamente en el cuadro, de manera que cubren el punto de fuga. Con este recurso, el artista señala que el «sentimiento», la auténtica humanización, se encuentra en la Naturaleza. Al mismo tiempo, esto permite que el espectador no se distraiga con la fisonomía de este personaje anónimo, sino que se identifique con él. Finalmente, de esta manera logra una metáfora visual de la disolución del individuo en el «todo» cósmico.

Atardecer en el Mar Báltico, 1831. 54 × 71.5 cm, óleo sobre lienzo. New Masters Gallery, Dresden.
Atardecer en el Mar Báltico, 1831. 54 × 71.5 cm, óleo sobre lienzo.
New Masters Gallery, Dresden.

Es el pintor más significativo del paisajismo romántico alemán, comparable al inglés J. M. W. Turner. Junto a Turner y Constable, hizo de las pinturas de paisajes un género principal en el arte occidental. A este nuevo arte del paisaje también contribuyeron Camille Corot y Théodore Rousseau veinticinco años más tarde.

Naufragio en el claro de luna, 1835. 31,3x42,5 cm, óleo sobre lienzo. Alte Nationalgalerie.
Naufragio en el claro de luna, 1835. 31,3×42,5 cm, óleo sobre lienzo. Alte Nationalgalerie.