Los trípticos cerrados del Museo del Prado. De grisalla a color.

La creación del Mundo. Puertas exteriores de El jardín de las delicias, reverso de El jardín de las Delicias, o La pintura del madroño, El Bosco. 1500 – 1505.
La creación del Mundo. Puertas exteriores de El jardín de las delicias, reverso de El jardín de las Delicias, o La pintura del madroño, El Bosco. 1500 – 1505.

En los reversos de sus obras los primeros primitivos flamencos -los van Eyck, Campin y Weyden- incorporan “grisallas”, pinturas monocromas, en tonos grises, conseguidos mediante gradaciones de blanco y negro. Simulan esculturas en piedra sin policromar con figuras en un marco arquitectónico -plano u hornacina-, situadas con frecuencia sobre pedestales pintados.

El empleo del óleo, que permite la traducción de las distintas materias, favorece la ambigüedad y el ilusionismo al reforzar el aspecto vivo de las figuras y el escultórico de las grisallas, como sucede en las obras de Alincbrot, Campin, van der Stock y Provost.

El uso del color en carnaciones, cabellos, fondos y algunos otros objetos como en las esculturas policromadas las convierte en “semigrisallas”, como hizo Memling en algunas obras tempranas y durante el siglo XVI algunos pintores de Brujas, fieles a la tradición, como Pourbus.

Singular es el caso de El Bosco. En El jardín de las delicias recurre a la grisalla para un tema del Génesis, en la Adoración de los Magos limita el color a los comitentes dentro del espacio sacro, mientras que en El carro de heno triunfa el color, lo que no sucede con otros, como Coecke, que, pese a aumentar su proporción, no renuncian a convertir sus figuras en esculturas policromas.

Santiago el Mayor y santa Clara, Robert Campin

Esta obra es una tabla pintada por los dos lados; en el anverso Los Desposorios de la Virgen y en el reverso Santiago el Mayor y santa Clara de Asís sobre pedestales y en el interior de dos nichos. Desconocemos si formaba parte de un díptico, un tríptico u otro tipo de estructura. En cualquier caso, ambos caras fueron ejecutadas por el mismo artista, identificado como Robert Campin, el llamado “Maestro de Flemalle”, que fue maestro entre otros de Rogier van der Weyden y Jacques Daret.

Los Desposorios de la Virgen, Campin, Robert. Óleo; Grisalla sobre tabla, Madera de roble, 77cmx88cm, 1420 – 1430. Escuela Flamenca.  (Anverso).
Los Desposorios de la Virgen, Campin, Robert. Óleo; Grisalla sobre tabla, Madera de roble, 77cmx88cm, 1420 – 1430. Escuela Flamenca. (Anverso).

Se representan dos escenas en esta obra. A la izquierda, en un interior circular románico cubierto con cúpula, se desarrolla el milagro de la vara florecida, por el que se designa a José como esposo de María. En las vidrieras del edificio, en los capiteles y tímpanos aparecen escenas del Antiguo Testamento que anticipan o anuncian otras del Nuevo Testamento, como el sacrificio de Isaac, prefiguración de la Redención de Cristo.

A la derecha tiene lugar el momento de los desposorios de María y José bajo un pórtico gótico, con el que se anuncia la inminente llegada de la Nueva Ley.

Es una de las obras más tempranas de Campin en la que mantiene el exotismo propio del estilo internacional, unido al naturalismo flamenco y a la traducción de las calidades de las cosas. En el reverso, en grisalla y a modo de esculturas, están pintadas las figuras de Santa Clara y Santiago el Mayor.

Durante un tiempo atribuida a Rogier van der Weyden, la tabla ingresó en El Escorial en 1584, llegando al Museo del Prado en 1839.

Los Desposorios de la Virgen, Campin, Robert. Óleo; Grisalla sobre tabla, Madera de roble, 77cmx88cm, 1420 – 1430. Escuela Flamenca.  (Reverso Grisalla).
Los Desposorios de la Virgen, Campin, Robert. Óleo; Grisalla sobre tabla, Madera de roble, 77cmx88cm, 1420 – 1430. Escuela Flamenca. (Reverso Grisalla).

Ejecutadas en grisalla, las dos figuras proyectan su sombra sobre el fondo del nicho en el que están dispuestas y dan la sensación de ser esculturas en piedra de gran volumen. Lucen pesados ropajes, que ocultan parcialmente los pedestales que les sirven de base, y muestran sus atributos habituales: bordón y zurrón de peregrino, y custodia eucarística.

Tríptico de la Redención, Van der Stockt.

Tríptico de la Redención, Stockt, Vrancke van der. Óleo sobre Tabla, 195 cm x 77 cm. 1455 – 1460. Escuela Flamenca. (Anverso, escena central)
Tríptico de la Redención, Stockt, Vrancke van der. Óleo sobre Tabla, 195 cm x 77 cm. 1455 – 1460. Escuela Flamenca. (Anverso, escena central)
Tríptico de la Redención, Stockt, Vrancke van der. Óleo sobre Tabla, 195 cm x 77 cm. 1455 – 1460. Escuela Flamenca. (Anverso, Tabla de la izquierda; Expulsión del Paraíso).
Tríptico de la Redención, Stockt, Vrancke van der. Óleo sobre Tabla, 195 cm x 77 cm. 1455 – 1460. Escuela Flamenca. (Anverso, Tabla de la izquierda; Expulsión del Paraíso).
Tríptico de la Redención, Stockt, Vrancke van der. Óleo sobre Tabla, 195 cm x 77 cm. 1455 – 1460. Escuela Flamenca. (Anverso, Tabla de la derecha; Juicio Final).
Tríptico de la Redención, Stockt, Vrancke van der. Óleo sobre Tabla, 195 cm x 77 cm. 1455 – 1460. Escuela Flamenca. (Anverso, Tabla de la derecha; Juicio Final).
Tríptico de la Redención, Stockt, Vrancke van der. Óleo sobre Tabla, 195 cm x 77 cm. 1455 – 1460. Escuela Flamenca. (Reverso, La moneda del César, Grisalla).
Tríptico de la Redención, Stockt, Vrancke van der. Óleo sobre Tabla, 195 cm x 77 cm. 1455 – 1460. Escuela Flamenca. (Reverso, La moneda del César, Grisalla).

Esta tabla forma parte del reverso del Tríptico de la Redención. El tríptico abierto presenta en la tabla izquierda la expulsión de Adán y Eva del paraíso, con el pecado original al fondo y pasajes de la Creación en el pórtico gótico. La tabla central incluye una Crucifixión simbólica, en el interior de una iglesia, con otros episodios de la Pasión en el pórtico, además de los sacramentos. A la derecha tiene lugar el Juicio Final, con las obras de misericordia en el pórtico. En el reverso de las tablas laterales está representada en grisalla la escena de la moneda del César.

Van der Stockt siguió de cerca la estética de su maestro Rogier van der Weyden, con su habitual disposición de relieves esculpidos en los arcos que enmarcan las escenas. Pero a diferencia de éste, dota a estos grupos de color, consiguiendo el efecto de esculturas policromadas. Aunque también utiliza idénticos tipos humanos, Van der Stockt no consigue que sus figuras tengan la elegancia de movimiento, ni el profundo dramatismo de las de su maestro.

La Anunciación. Puertas exteriores del Tríptico con pasajes de la vida de Cristo, Louis Alincbrot.

La Anunciación. Puertas exteriores del Tríptico con pasajes de la vida de Cristo, Louis Alincbrot. Óleo y Grisalla sobre tabla. 78 cm x 134 cm. H. 1440 – 1450.  Escuela Flamenca. (Anverso).
La Anunciación. Puertas exteriores del Tríptico con pasajes de la vida de Cristo, Louis Alincbrot. Óleo y Grisalla sobre tabla. 78 cm x 134 cm. H. 1440 – 1450. Escuela Flamenca. (Anverso).
La Anunciación. Puertas exteriores del Tríptico con pasajes de la vida de Cristo, Louis Alincbrot. Óleo y Grisalla sobre tabla. 78 cm x 134 cm. H. 1440 – 1450.  Escuela Flamenca. (Reverso)
La Anunciación. Puertas exteriores del Tríptico con pasajes de la vida de Cristo, Louis Alincbrot. Óleo y Grisalla sobre tabla. 78 cm x 134 cm. H. 1440 – 1450. Escuela Flamenca. (Reverso)

Cerrado, muestra La Anunciación en grisalla y, abierto, escenas de la vida de Jesús. En la tabla izquierda aparece La Circuncisión; en la central Jesús disputando con los doctoresEl Camino del Calvario y La Crucifixión al fondo; en la derecha, La Piedad, con el sarcófago para enterrar a Cristo detrás.

Realizado durante su estancia en Valencia, el estilo de Alincbrot denota la deuda contraída con los Van Eyck durante los años que permanece en Brujas. Conserva el marco original, que arriba lleva en el centro unos versos con paráfrasis del Stabat Mater, himno del siglo XIII dedicado a la Virgen, y abajo escudos de Matías Corvino, Rey de Hungría, casado con la nieta de Alfonso V de Aragón, y de la familia valenciana Ruiz de Corella.

La Misa de san Gregorio. Puertas exteriores de La Adoración de los Magos, El Bosco.

Adoración de los Reyes Magos, El Bosco. Hacia 1495. Óleo; Grisalla Tabla (Madera de roble).138 cm x 138 cm. Escuela Flamenca. (Anverso).
Adoración de los Reyes Magos, El Bosco. Hacia 1495. Óleo; Grisalla Tabla (Madera de roble).138 cm x 138 cm. Escuela Flamenca. (Anverso).
Adoración de los Reyes Magos, El Bosco. Hacia 1495. Óleo; Grisalla Tabla (Madera de roble).138 cm x 138 cm. Escuela Flamenca. (Reverso).
Adoración de los Reyes Magos, El Bosco. Hacia 1495. Óleo; Grisalla Tabla (Madera de roble).138 cm x 138 cm. Escuela Flamenca. (Reverso).

En la tabla central aparece La Adoración de los Magos con una gran ciudad al fondo donde se aprecian unos grandes y fantásticos edificios. En primer plano los Magos entregan sus ofrendas y sobre el suelo uno de los regalos lleva tallada la escena del sacrificio de Isaac, prefiguración de la Pasión de Cristo. En los ropajes de Gaspar se representa la visita de Salomón a la reina de Saba, antecedente de la propia visita de los Magos al Niño. Mediante estos recursos el autor recrea dos niveles de lectura, vinculando pasajes del Antiguo y del Nuevo Testamento. Menos descifrable resulta el personaje encadenado y casi desnudo que asoma por la puerta, que ha sido sucesivamente interpretado como Adán, el Anticristo o Herodes, sin que ninguna identificación resulte convincente.

Las tablas laterales representan a los donantes con sus santos patronos. Aunque el paisaje de las tres tablas es el mismo, ópticamente está separado por los marcos. A la izquierda aparece el donante masculino arrodillado protegido por San Pedro y en segundo plano, San José calentando los pañales del Niño, alejado del grupo de los Magos. A la derecha se encuentra la donante acompañada de Santa Inés.

Cerrado representa La misa de San Gregorio, pintada en grisalla con dos figuras orantes. En el altar se muestra el Calvario con las escenas de la Pasión, en el centro la aparición de Cristo al Papa oficiante.

Es obra de la etapa final de El Bosco, bien conservada y una de las de mayor calidad. Originariamente fue colocada en una capilla en la Catedral de ‘s-Hertogenbosch y posteriormente adquirida por Felipe II, quien en 1574 la envió a El Escorial. De allí ingresó en el Museo en 1839.

La creación del Mundo. Puertas exteriores de El jardín de las delicias, El Bosco.

El jardín de las Delicias, o La pintura del madroño, El Bosco. 1500 – 1505. Óleo; Grisalla sobre Tabla (Madera de roble), 220 cm x 389 cm. Escuela Flamenca. (Anverso).
El jardín de las Delicias, o La pintura del madroño, El Bosco. 1500 – 1505. Óleo; Grisalla sobre Tabla (Madera de roble), 220 cm x 389 cm. Escuela Flamenca. (Anverso).
La creación del Mundo. Puertas exteriores de El jardín de las delicias, reverso de El jardín de las Delicias, o La pintura del madroño, El Bosco. 1500 – 1505. Óleo; Grisalla sobre Tabla (Madera de roble), 220 cm x 389 cm. Escuela Flamenca. (Reverso).
La creación del Mundo. Puertas exteriores de El jardín de las delicias, reverso de El jardín de las Delicias, o La pintura del madroño, El Bosco. 1500 – 1505. Óleo; Grisalla sobre Tabla (Madera de roble), 220 cm x 389 cm. Escuela Flamenca. (Reverso).

En el tríptico abierto se incluyen tres escenas. La tabla izquierda está dedicada al Paraíso, con la creación de Eva y la Fuente de la Vida, mientras la derecha muestra el Infierno. La tabla central da nombre al conjunto, al representarse en un jardín las delicias o placeres de la vida. Entre Paraíso e Infierno, estas delicias no son sino alusiones al Pecado, que muestran a la humanidad entregada a los diversos placeres mundanos. Son evidentes las representaciones de la Lujuria, de fuerte carga erótica, junto a otras de significado más enigmático. A través de la fugaz belleza de las flores o de la dulzura de las frutas, se transmite un mensaje de fragilidad, del carácter efímero de la felicidad y del goce del placer. Así parecen corroborarlo ciertos grupos, como la pareja encerrada en un globo de cristal en el lado izquierdo, en probable alusión al refrán flamenco: “La felicidad es como el vidrio, se rompe pronto”.

El tríptico cerrado representa en grisalla el tercer día de la creación del Mundo, con Dios Padre como Creador, según sendas inscripciones en cada tabla: “Él mismo lo dijo y todo fue hecho” y “Él mismo lo ordenó y todo fue creado” Génesis (1:9-13).

Obra de carácter moralizante, es una de las creaciones más enigmáticas, complejas y bellas de El Bosco, realizada en la última etapa de su vida.

El camino de la vida. Puertas exteriores de El carro de heno, El Bosco.

El carro de heno, El Bosco. Hacia 1516. Óleo sobre Tabla.147 cm x 212 cm. Escuela Flamenca. (Anverso).
El carro de heno, El Bosco. Hacia 1516. Óleo sobre Tabla.147 cm x 212 cm. Escuela Flamenca. (Anverso).
El carro de heno, El Bosco.Hacia 1516. Óleo sobre Tabla.147 cm x 212 cm. Escuela Flamenca. (Reverso).
El carro de heno, El Bosco.Hacia 1516. Óleo sobre Tabla.147 cm x 212 cm. Escuela Flamenca. (Reverso).

El tríptico abierto está dedicado al pecado. El lateral izquierdo muestra su origen en el mundo, desde los ángeles caídos al pecado de Eva. En el centro se ve a la humanidad arrastrada por el pecado, por ese carro de heno, metáfora de origen bíblico alusiva a lo efímero y perecedero de las cosas de este mundo. Se ilustra el versículo de Isaías: “Toda carne es como el heno y todo esplendor como la flor de los campos. El heno se seca, la flor se cae”. La tabla derecha deja ver el infierno, destino de los pecadores, con castigos acordes a sus faltas. En el tríptico cerrado aparece un anciano peregrino, que recorre el camino de la vida, plagado de peligros.

En la tabla central, El Bosco recrea un proverbio flamenco: “El mundo es como un carro de heno y cada uno coge lo que puede”. Todos los estamentos, incluido el clero -censurado por vicios como la avaricia y la lujuria-, quieren coger ese heno y subirse al carro. Para lograr su objetivo no dudan en cometer todo tipo de atropellos y pecados, incluso el asesinato.

 San Bernardino de Siena. Reverso de Zacarías, Jan Provost.

Zacarías, Provost, Jan. Hacia 1510. Óleo; Grisalla sobre Tabla, 123 cm x 45 cm. Escuela Flamenca. (Anverso).
Zacarías, Provost, Jan. Hacia 1510. Óleo; Grisalla sobre Tabla, 123 cm x 45 cm. Escuela Flamenca. (Anverso).
San Bernardino de Siena, reverso Zacarías, Provost, Jan. Hacia 1510. Óleo; Grisalla sobre Tabla, 123 cm x 45 cm. Escuela Flamenca. (Reverso).
San Bernardino de Siena, reverso Zacarías, Provost, Jan. Hacia 1510. Óleo; Grisalla sobre Tabla, 123 cm x 45 cm. Escuela Flamenca. (Reverso).

Es el ala derecha del retablo de la Genealogía de la Virgen que el conde de Barajas regala a Felipe II, según el inventario del Alcázar de Madrid de 1600. Reverso con San Bernardino de Siena en grisalla. El pintor muestra al padre del Bautista en un jardín cerrado, con el canon corto de que tanto gusta.

San Pedro y san Pablo. Puertas exteriores del Tríptico de los santos Juanes, Pierre Pourbus el Viejo.

Tríptico de los santos Juanes, Pourbus, Pierre. 1549. Óleo sobre Tabla, 241 cm x 377 cm. Escuela Flamenca. (Anverso)
Tríptico de los santos Juanes, Pourbus, Pierre. 1549. Óleo sobre Tabla, 241 cm x 377 cm. Escuela Flamenca. (Anverso)
Tríptico de los santos Juanes, Pourbus, Pierre. 1549. Óleo sobre Tabla, 241 cm x 377 cm. Escuela Flamenca. (Reverso).
Tríptico de los santos Juanes, Pourbus, Pierre. 1549. Óleo sobre Tabla, 241 cm x 377 cm. Escuela Flamenca. (Reverso).

El Bautismo de Cristo del panel central es deudor de Gerard David y los dos laterales -decapitación del Bautista y San Juan Evangelista en la isla de Patmos- remiten a Hans Memling, artistas brujenses del siglo anterior. La visión apocalíptica de la Virgen copia en cambio un grabado de Durero. Para adaptar estos modelos al gusto de su época, Pourbus incorpora elementos del arte manierista, como se aprecia en la arquitectura, y varía tipos humanos y colores. Las puertas exteriores del tríptico representan a San Pedro y a San Pablo, de acuerdo con su iconografía tradicional. San Pedro, calvo, con barba y cabellos blancos, cortos y rizados, con una gran llave, está sumido en sus pensamientos, al igual que San Pablo, calvo, con larga barba oscura y la espada en alto. Las figuras están realizadas en grisalla, con las carnaciones y los cabellos en color. Teniendo en cuenta cuándo se pintaron, en 1549, podrían resultar retardatarias, si no fuera porque el pintor, perteneciente a la escuela de Brujas, se mantuvo fiel a la tradición del siglo XV, como la mayoría de los que trabajaron allí en el siglo XVI. Aún así, se aprecian notas que  denotan la cronología en la que trabaja: Porbous omite los pedestales donde solían colocarse este tipo de figuras y las sitúa sobre un zócalo corrido, lo que les otorga mayor vivacidad.

Nota: Todos los textos e imágenes de esta entrada han sido extraídos de la página oficial del Museo del Prado.